lunes, 7 de agosto de 2023

«Assumpta est Maria in coelis… ¡Qué revuelo en el Paraíso ante la llegada de la Madre del Salvador! María entra triunfante en el Cielo, la Trinidad la espera para agasajarla con todas las bendiciones que se merece. Jesús y María se funden en un abrazo de eternidad. Y Ella, agradecida, canta de nuevo el Magnificat. Pues toda honra y honor son para el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo que han hecho en María la criatura más perfecta y pura de todo lo creado. Felicidades, María, porque has creído y el Poderoso ha hecho grandes cosas en ti»
https://www.facebook.com/reel/870991187210518

sábado, 10 de septiembre de 2022

VIRGEN DE LA CARIDAD 50 AÑOS BAJO TU MANTO

Salve, salve, delicia del cielo, Virgen pura, suprema beldad, Salve, excelsa Patrona de Cuba, Madre hermosa de la Caridad. Si de Cuba en las bellas comarcas Elegiste señora un altar, Para hacerla mansión de prodigios; Y a sus hijos de dichas colmar; No abandones, oh Madre a tu pueblo, Salva a Cuba de llantos y afán; Y tu nombre será nuestro escudo, Nuestro amparo tus gracias serán. Salve, salve, delicia del cielo, Virgen pura, suprema beldad, Salve, excelsa Patrona de Cuba, Madre hermosa de la Caridad. Cuando el llanto era el pan de tus hijos Y su vida terrible ansiedad, Eras tú dulce madre la estrella Que anunciaba la aurora de paz; Y a tus plantas las nobles matronas Implorando tu inmensa bondad, Te aclamaron estrella de Cuba, Madre hermosa de la Caridad Salve, salve, delicia del cielo, Virgen pura, suprema beldad, Salve, excelsa Patrona de Cuba, Madre hermosa de la Caridad. Tú infundiste en las almas cubanas, Un fulgor de esa luz celestial, Que convierte en sonrisas el llanto, Y a los tristes devuelve la paz, Vuelve, vuelve esa antorcha a tu pueblo, Que la dicha retorne a su hogar, Y que vivo perdure en tus hijos El imperio de la Caridad. Salve, salve, delicia del cielo, Virgen pura, suprema beldad, Salve, excelsa Patrona de Cuba, Madre hermosa de la Caridad. Juan José Roberes

viernes, 9 de septiembre de 2022

50 ANIVERSARIO DE LA CARIDAD DEL NAVARIEGU 2022

Oración a la Santísima Virgen de la Caridad Virgen Santa de la Caridad, no apartes tu dulce mirada de nuestros hogares: líbranos de los infortunios y las enfermedades, de epidemias, tormentas, incendios, rayos y centellas y no permitas que por el pecado, nos separemos del amor infinito de tu Divino Hijo y permite que en ardiente carro de plata recorra los ámbitos del mundo, el ángel de la paz. Santísima Virgen de la Caridad, ruega por nosotros. Dulcísima Virgen de la Caridad, defiéndenos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amen.

domingo, 19 de septiembre de 2021

Gozos de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre SEPTIEMBRE 2021

 







Gozos de nuestra Señora de la Caridad del Cobre

 

Nadie podría discutir hoy la impronta que la devoción a Nuestra Señora de la Caridad del Cobre ha dejado en la cultura cubana, especialmente en la poesía. Cantada por muchísimos repentistas y trovadores, alimentó también creaciones de autores reconocidos, como Juan Cristóbal Nápoles Fajardo, Luisa Pérez de Zambrana y Emilio Ballagas. Aunque son los siglos xix y xx los más ricos en bibliografía, existen documentos de interés en la centuria anterior. Ese es el caso de los “gozos o coplas” que en alabanza de la Madre de Dios se entonaban en el santuario del Cobre y que se conservaron, de generación en generación, con lógicas transformaciones.

 

Los “gozos de María” son una devoción de origen medieval que la Orden de San Francisco se encargó de fomentar. Se componen de un número de coplas o meditaciones –cinco, siete, nueve y hasta quince–dedicadas a momentos relevantes de su existencia: Anunciación, Natividad… aunque en ciertas advocaciones se sustituyen por la historia de esa devoción y milagros atribuidos a ella. Se hicieron muy populares en diversas naciones europeas y fueron cultivados como género por poetas relevantes, como el monje castellano del siglo xiii Gonzalo de Berceo, autor de unos Loores de Nuestra Señora. También fueron representados en cuadros o retablos para la veneración de los devotos en templos y capillas particulares.

 

No puede afirmarse que los gozos del Cobre sean demasiado originales como composición literaria. Probablemente los elaboró un capellán del santuario, guiándose por ejemplos más antiguos dedicados a otra advocación, como los que tradicionalmente se rezaban a la Virgen del Pilar en Zaragoza. Pero en ellos, tanto por su condición de oración antifonal –es decir, donde alternan, estrofa y estribillo, que podrían corresponder en la liturgia al diálogo entre cantor y coro-, como por la sencillez con que relatan el hallazgo de la imagen y sus milagros, está la impronta de lo auténticamente popular.

Ofrecemos a los lectores una versión de los “Gozos” publicada en 1865.

 


Gozos de Nuestra Señora

 

Pues te hizo la Trinidad

Tan perfecta y sin igual

Líbranos de todo mal

Virgen de la CARIDAD.


Sobre las aguas vinisteis

a dar al hombre consuelo,

como una señal del cielo

a tres os aparecisteis,

con esto claro nos disteis

pruebas de tu gran piedad

Líbranos de todo mal

Virgen de la CARIDAD.

 

Así como no violó

la culpa a vuestro candor,

el mar con su gran furor

vuestra imagen respetó,

todo este honor mereció

vuestra inmensa santidad:

Líbranos de todo mal

Virgen de la CARIDAD.

 

Los enfermos que han llegado

pidiendo a vos la salud

todos por vuestra virtud

enteramente han sanado,

esto lo ha experimentado

el que os llama en realidad:

Líbranos de todo mal

Virgen de la CARIDAD.

 

Cojos, tullidos, baldados,

frenéticos y leprosos,

si os suplican fervorosos

quedan por vos remediados,

todos salen consolados

de cualquier calamidad:

Líbranos de todo mal

Virgen de la CARIDAD.

 

Los ciegos que en tu presencia

la vista han recuperado,

claro testimonio han dado

con su mucha concurrencia,

ellos, por tu gran clemencia

pregonan su sanidad:

Líbranos de todo mal

Virgen de la CARIDAD.

 

La que en el parto ha llegado

a estado muy peligroso,

vuestro nombre poderoso

felizmente le ha sacado,

ni la estéril se ha quedado

por vos sin fecundidad:

Líbranos de todo mal

Virgen de la CARIDAD.

 

La llaga que causa espanto

y las fiebres peligrosas

se retiran vergonzosas

al oír tu nombre santo,

así se repite tanto

en cualquier penalidad:

Líbranos de todo mal

Virgen de la CARIDAD.

 

En las borrascas del mar

el hombre más afligido,

ya en el agua sumergido

vos le llegáis a sacar,

nadie se ha visto ahogar

si os llama con humildad:

Líbranos de todo mal

Virgen de la CARIDAD.


En hambres y tempestades,

epidemias, terremotos,

si a vos se acogen devotos

ceden las calamidades,

por vos en las sequedades

viene la fertilidad:

Líbranos de todo mal

Virgen de la CARIDAD.

 

Pues te hizo la Trinidad

Tan perfecta y sin igual

Líbranos de todo mal

Virgen de la CARIDAD.

 

V. Oh Virgen sagrada, dígnate que yo te alabe.

R. Concededme virtud contra tus enemigos.

 


 

Oración

 

¡Oh Dios!, que eres por esencia caridad y que la derramas por tu mismo espíritu en los penitentes, concede a los que ruegan humildes que por la invocación de María, tu madre y nuestra con el título de Caridad que a su alma es comunicada, podamos por su maternal intercesión llegar a aquella que vino del cielo, por N.S. Jesucristo, hijo tuyo que contigo vive y reina en unidad del mismo Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. 


Amén.

 












jueves, 29 de abril de 2021

TIEMPO DE PASCUA DE RESURECCION - ABRIL 2021









Reina del cielo, alégrate, aleluya.
Porque el Señor, a quien has llevado en tu vientre, aleluya.
Ha resucitado según su palabra, aleluya.
Ruega al Señor por nosotros, aleluya.



Oh Dios, que por la resurrección de Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, has llenado el mundo de alegría, concédenos, por intercesión de su Madre, la Virgen María, llegar a los gozos eternos. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio ahora y siempre por los siglos de los siglos.

 Amen. 

 









martes, 20 de octubre de 2020

OCTUBRE 2020-FESTIVIDAD DEL ROSARIO VIRGEN DE LA CARIDAD

 










¡Oh Reina del Santísimo Rosario, auxilio de los cristianos, refugio del género humano, vencedora de todas las batallas de Dios! Ante vuestro Trono nos postramos suplicantes, seguros de impetrar misericordia y de alcanzar gracia y oportuno auxilio y defensa en las presentes calamidades, no por nuestros méritos, de los que no presumimos, sino únicamente por la inmensa bondad de vuestro maternal Corazón.
En esta hora trágica de la historia humana, a Vos, a vuestro Inmaculado Corazón, nos entregamos y nos consagramos, no sólo en unión con la Santa Iglesia, cuerpo místico de vuestro Hijo Jesús, que sufre y sangra en tantas partes y de tantos modos atribulada, sino también con todo el Mundo dilacerado por atroces discordias, abrasado en un incendio de odio, víctima de sus propias iniquidades.
Que os conmuevan tantas ruinas materiales y morales, tantos dolores, tantas angustias de padres y madres, de esposos, de hermanos, de niños inocentes; tantas vidas cortadas en flor, tantos cuerpos despedazados en la horrenda carnicería, tantas almas torturadas y agonizantes, tantas en peligro de perderse eternamente.
Vos, oh Madre de misericordia, impetradnos de Dios la paz; y, ante todo, las gracias que pueden convertir en un momento los humanos corazones, las gracias que preparan, concilian y aseguran la paz. Reina de la paz, rogad por nosotros y dad al mundo en guerra la paz por que suspiran los pueblos, la paz en la verdad, en la justicia, en la caridad de Cristo. Dadle la paz de las armas y la paz de las almas, para que en la tranquilidad del orden se dilate el reino de Dios.
Conceded vuestra protección a los infieles y a cuantos yacen aún en las sombras de la muerte; concédeles la paz y haced que brille para ellos el sol de la verdad y puedan repetir con nosotros ante el único Salvador del mundo: Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad.
Dad la paz a los pueblos separados por el error o la discordia, especialmente a aquellos que os profesan singular devoción y en los cuales no había casa donde no se hallase honrada vuestra venerada imagen (hoy quizá oculta y retirada para mejores tiempos), y haced que retornen al único redil de Cristo bajo el único verdadero Pastor.
Obtened paz y libertad completa para la Iglesia Santa de Dios; contened el diluvio inundante del neopaganismo, fomentad en los fieles el amor a la pureza, la práctica de la vida cristiana y del celo apostólico, a fin de que aumente en méritos y en número el pueblo de los que sirven a Dios.
Finalmente, así como fueron consagrados al Corazón de vuestro Hijo Jesús la Iglesia y todo el género humano, para que, puestas en El todas las esperanzas, fuese para ellos señal y prenda de victoria y de salvación; de igual manera, oh Madre nuestra y Reina del Mundo, también nos consagramos para siempre a Vos, a vuestro Inmaculado Corazón, para que vuestro amor y patrocinio aceleren el triunfo del Reino de Dios, y todas las gentes, pacificadas entre sí y con Dios, os proclamen bienaventurada y entonen con Vos, de un extremo a Otro de la tierra, el eterno Magníficat de gloria, de amor, de reconocimiento al Corazón de Jesús, en sólo el cual pueden hallar la Verdad, la Vida y la Paz.










miércoles, 16 de septiembre de 2020

SANTÍSIMA VIRGEN DE LA CARIDAD SEPTIEMBRE -2020

 






 

Ay, Morena mía
Virgen del Cobre
Mujer del mar
No te olvides de mi pueblo
Danos tu bondad.
Ay, Morena mía
Virgen mambisa
Mujer del mar
Te pedimos en este canto
Toda tu caridad.

Y si puedes, Madre mía
Fortalece mi misión
Danos la salud del alma
Para transmitir tu luz
Y que pueda acompañarte
Junto al que sudando va
Y que podamos consolarte
En el que sufriendo está.

Danos siempre de tu calma
Si abate la confusión
No permitas el fracaso
Por nuestra falta de amor.
Y si no es pedirte mucho
Dale hoy tu bendición
Al Caimán de mi Caribe
A este pedazo de sol.


Fue compuesta esta guajira por Luis Llaguno con motivo del viaje de Juan Pablo II a nuestra Patria, en enero de 1998.










viernes, 5 de junio de 2020

Junio-2020 mes del Sagrado Corazón











¡Oh Corazón Inmaculado de María, generoso y magnánimo como de Reina, amoroso y compasivo como de Madre!: oíd los suspiros del último de vuestros hijos que confiado acude a depositar en Vos los sentimientos y aspiraciones de su alma.

I. Gracias, Corazón bondadosísimo. Vos sois manantial de las divinas bendiciones; de Vos he recibido favores sin número. ¡Y cuántas veces, sin darme cuenta de ello!

Cuando Jesús me redimía en el Calvario, allí estabais Vos, juntando vuestra compasión a sus dolores, y vuestras lágrimas al torrente de su sangre redentora.

Tengo mis delicias junto al sagrario en la Santa Eucaristía; mas ese pan de ángeles es fruto regalado de vuestra sangre y vuestro amor.

¡Oh Corazón dulcísimo de mi Madre!, Vos sois el canal señalado por Dios mismo para distribuir todas sus gracias a los hombres. De Vos recibí aquella inspiración..., aquella fuerza para vencer..., aquel consuelo en mi aflicción.

De vos me vino aquella luz que me mostró el abismo a que corría..., aquella gracia que me movió a dolor de mis pecados... Aquel peligro conjurado..., aquella salud recobrada.., me vinieron de Vos. ¡No tienen número vuestros favores!. ¡Gracias, Corazón dulcísimo, gracias!

II. Y Vos, Corazón compasivo, ¿qué habéis recibido de mi? ¡Oh!, lo sabéis Vos, y yo también lo sé, para confusión mía.

A vuestro amor y ternura he respondido con fría ingratitud. Esa espada que os atraviesa de parte a parte, ¡oh Corazón de María!, os la he clavado yo, hijo ingrato...; y no una, sino muchas veces.

Aquellas miradas..., aquellos sentimientos..., aquellas intenciones inconfesables..., aquella soberbia oculta..., aquella sensualidad..., aquel escándalo.. Que os hubiese ofendido otro menos favorecido de vuestro amor, sería tolerable; pero que os haya disgustado yo, después de pruebas tan elocuentes y repetidas de vuestro amor... ¡Oh Corazón Santísimo de María!, yo me confundo y arrepiento; yo os pagaré amor con amor..., yo arrancaré la espada cruel que os atormenta.

III. ¡Reparación, reparación! Si, os la quiero ofrecer siempre. ¡Os amo tanto! ¡Me duelen tan de veras la ingratitud y las continuas ofensas con que los hombres corresponden a vuestro amor!

¡Oh Corazón dulcisímo de María!, la espada cruel que os atraviesa nos habla de la pasión y muerte de Jesús y de los pecados de los hombres que os colman de amargura; pero desde hoy yo he de consolaros. Bendecid mis resoluciones. Yo amaré siempre a Jesús, para que no se pierda en mi el fruto de su sangre...; yo os prometo morir antes que pecar, porque no quiero renovar vuestros dolores...; yo pensaré en Vos, por los que os olvidan...; os alabaré por los que os blasfeman; yo os amaré con todas las fuerzas de mi alma...

Por vuestro amor, ¡oh Corazón Inmaculado!, me apartaré de aquella ocasión..., mortificaré mis sentidos...; haré que mis ojos, mis oídos, mi lengua, mis manos..., imiten vuestros ejemplos de modestia, de caridad, de servicialidad...

¡Oh Corazón de mi Madre!, para reparar las injurias que los hombres os hacen, me impondré entre día algunos pequeños sacrificios..., os ofreceré diariamente el rezo del Santo Rosario..., os consagraré los primeros sábados de mes, comulgando fervorosamente en honor vuestro...

IV. Y tengo que pediros nuevos favores, ¡oh Corazón dulcísimo! Os lo expongo con plenísima confianza de obtenerlos, si convienen a mi eterna salvación. ¿No dijo vuestro Jesús: "Pídeme por el Corazón de mi Madre, y alcanzarás cuanto deseas"? Pues concededme que no vuelva a caer en el pecado...; que os ame en todos los instantes de mi vida...; que al acabarse este destierro, me llevéis a gozar de vuestras ternuras en el cielo...

Corazón dulcísimo de María, Vos me habéis de salvar...; yo recojo vuestra regaladísima promesa de asistir en la hora de la muerte con las gracias necesarias para salvarse a cuantos hayan comulgado cinco primeros sábados de mes seguidos. Yo os daré ese consuelo, y confío en vuestra bondad y ternura.

Y ahora, ¡oh Corazón Inmaculado!, Vos conocéis mi debilidad...; dadme fuerza para vencer aquella dificultad...; para cortar con tal ocasión... Alcanzadme esa virtud que Jesús me pide hace tanto tiempo... Y el asunto que llevo entre manos.., y la preocupación que conocéis..., arregladlo todo para mayor gloria de Dios.

Os pido por mis padres, hermanos, amigos (por aquel especialmente que anda alejado de Dios)..., por la conversión de todos los pecadores, por la perseverancia de los justos, por el alivio de mis queridos difuntos..., por los sacerdotes, para que sean santos, por los misioneros...

Corazón bondadosísimo, dadme Vos mismo las gracias que sabéis serme necesarias...

V. Despedida. ¡Qué dulce es, María, gozar de tu amor! ¡Qué hermoso y qué tierno tu gran Corazón! ¡Y qué bien se está a vuestro lado! Pero tengo que irme: me llaman mis obligaciones. ¡Corazón amantísimo de mi Madre! Me voy, pero quiero dejar mi corazón aquí a vuestro lado, encerrado en vuestro seno amoroso... A lo largo del día volverán a Vos mi recuerdo y los afectos de mi alma... Cuanto antes pueda volveré con algún pequeño obsequio practicado en vuestro honor, con algún pequeño sacrificio amorosamente aceptado en reparación de las injurias que se os hacen.

¡Oh Corazón de mi tierna Madre, adiós! Haced que sienta durante el día vuestra protección y vuestro amor. Ahora, recibid todo entero el del último de vuestros hijos...












domingo, 24 de mayo de 2020

mayo 2020












“LA VIRGEN DE LA CARIDAD”
Por: L. Betancourt
El Cucalambé
JUAN CRISTÓBAL NAPOLES FAJARDO, nacido el año 1829 en la entonces pequeña ciudad cubana de ‘Tunas’, pasó a la posteridad con el sobrenombre de “EL CUCALAMBÉ”.
Comprometido con la causa de la independencia cubana, estuvo relacionado con la conspiración de Joaquín Agüero. Hacia 1860 está vinculado a la llamada Sociedad Patriótica de Puerto Príncipe, en la que participan -entre otros- Ignacio Agramante y Salvador Cisneros. Más tarde se relaciona con los patriotas santiagueros Collazo, Vidal, Borges Navarro, y otros.
Del Cucalambé se dijo que fue -entre los poetas de su tiempo- ‘el que más cerca estuvo del alma del pueblo’. Considerado ‘cantor de los indios e intimista poeta de nuestros guajiros’, cultivó con bella sonoridad y soltura el género de la décima.
Debemos al Cucalambé una de las más logradas sinfonías poéticas sobre la Virgen de la Caridad Cubana: quince décimas que se agrupan en torno a una misma experiencia.
Las cinco primeras décimas cantan la profunda vivencia que marcó al Cucalambé: haber conocido a La Virgen-Madre de Cuba en el contexto de ternura y cariño que le proporcionaba el ‘regazo materno’.
De la sexta a la décima, narra Cucalambé su peregrinación a El Cobre, hecho que tiene más de camino interior que de traslado geográfico: el tunero retorna a su infancia y revive los sueños de su niñez. Así, mientras se aproxima a la elevada loma y pintoresca cumbre cobrera, el andar se entreteje con expresiones de ternura. La Virgen-Madre, cada vez más próxima, es ‘protectora del infeliz desvalido; bondadosa, adorable y bella; nuncio de paz y ventura; dulce esperanza del triste.
Llegado ante La Madre de Cuba, Cucalambé experimenta iguales emociones a las sentidas por miles de romeros a través de los siglos: profunda devoción, veneración y lágrimas de fervor. Tras la vivencia íntima del encuentro -narrado en la décima número once- el poeta salta de lo individual a lo plural. Y en las tres décimas siguientes, el ‘nosotros’ hasta ahora impreciso adquiere el rostro concreto del pueblo cubano:









‘Nunca desvíes los ojos
de nosotros los cubanos’ …

‘No niegues a los cubanos
tu sublime protección’ …


CUANDO yo, inocente niño,
en el regazo materno
era objeto del más tierno
y solícito cariño;
cuando una mano de armiño
me acarició en esa edad,
mi madre con la ansiedad
más grata y más fervorosa
me habló de la milagrosa
Virgen de la Caridad.

PASÓ mi niñez florida,
llegué a ser adolescente
sin borrarse de mi mente
esa imagen bendecida;
y en esa edad de mi vida
para mi mayor ventura,
supe que esa imagen pura,
Santa emanación del cielo,
era el amparo y consuelo
de toda infeliz criatura.

TRATÁBAME sin cesar
de esa imagen bendecida
por milagro aparecida
sobre las olas del mar,
y oyendo yo relatar
de su aparición la historia
la conservé en la memoria
desde la ocasión aquella
y soñaba ver en ella
un astro de eterna gloria.


SUPE que clemente y pía,
Consoladora del pobre,
allá en la sierra del Cobre
su santo templo tenía.
Supe que allí residía
desde su primera edad
la imagen que a voluntad
de un Dios supremo, infinito,
trajo a sus plantas escrito
el nombre de Caridad.

TRÁJOME oculto destino
muy cerca de esa Señora
a quien acata y adora
todo infeliz peregrino.
por ver su aspecto divino
sentí el más grato interés,
quise cantarla después
de cumplida mi ansiedad,
y con profunda humildad
me fui a postrar a sus pies.

EN una elevada loma
cuya pintoresca cumbre
se ve brillar en la lumbre
del astro rey cuando asoma,
como una blanca paloma
que vuela en la inmensidad,
se eleva con humildad
y una sencillez bendita
el santo templo que habita
La Virgen de Caridad.

ALLÍ, cual divino bulto
que a nuestros ojos encanta,
reside la sacrosanta
bella imagen de mi culto.
Allí, lejos del tumulto
que forma la población,
oye esa imagen el son
de mil cánticos cristianos.
y es de todos los cubanos
objeto de adoración.

LA DIVINA protectora
del infeliz desvalido
cual la tórtola en su nido
en ese santuario mora.
El que a sus plantas implora
lo que alcanza en la desgracia,
su gratitud no se sacia
si su voluntad pregona
y alegres himnos la entona
con dulcísimo eficacia.

NUNCIO de paz y ventura,
dulce esperanza del triste,
en ese santuario existe
siempre bella, siempre pura,.
brillante flor que fulgura
tras la negra tempestad,
y a quien por su gran bondad
los cubanos respetamos
en tanto que la llamamos
Virgen de la Caridad

AHÍ ESTÁ. –Quiso la estrella
feliz cual nunca lo fue
llevarme allá do se ve
con sus mil encantos ella.
Tan adorable y tan bella
lució para mí esta vez,
que orando con sencillez
mis labios la bendijeron
y en mi mente renacieron
los sueños de mi niñez.













lunes, 9 de marzo de 2020

Cuaresma 2020 Santísima Virgen de la Caridad

























Augusta Reina de los Cielos y Señora de los Angeles,Virgen de la Caridad, a Ti que has recibido de Dios el poder y la misión de aplastar la cabeza de Satanás, pedimos humildemente que envíes legiones celestiales para que, bajo Tus órdenes, persigan a los demonios, los combatan por todas partes, repriman su audacia y los precipiten en los abismos.
Quién como Dios?
!Oh buena y tierna Madre, siempre serás nuestro amor y nuestra esperanza!
!Oh Divina Madre, envía a los Santos Ángeles para defenderme, y aleja de mí al cruel enemigo!
Santos Ángeles y Arcángeles defiéndenos y guárdanos.
Amén.















Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen de la Caridad ! que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos. Animado con esta confianza, a Vos también acudo, ¡oh Madre, Virgen de las vírgenes! Y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana. No desechéis, ¡oh Madre de Dios!, mis humildes súplicas, antes bien, inclinad a ellas vuestros oídos y dignaos atenderlas favorablemente.


















sábado, 25 de enero de 2020

Enero, María, Madre y Reina del mundo




















Santísima Virgen Inmaculada y Madre mía María, a ti que eres la Madre de mi Señor, la Reina del mundo, la Abogada, la Esperanza, el Refugio de los pecadores, recurro hoy, yo que soy el más miserable de todos, te venero, oh gran Reina y te agradezco por todas las gracias me has dado hasta ahora, especialmente haberme librado del infierno, tantas veces merecido por mí.
Yo te amo, Señora amabilísima, y por el amor que te tengo, prometo querer servirte siempre y hacer todo lo que pueda para que tú seas amada más por los demás.
Pongo en ti, después de Jesús, todas mis esperanzas, toda mi salud, acéptame como tu siervo, y acógeme bajo tu manto, tú, Madre de Misericordia.
Y ya que eres tan potente ante Dios, líbrame de todas las tentaciones o obtenme la fuerza de vencerlas hasta la muerte.
A ti te pido el verdadero amor a Jesucristo, de ti espero hacer una buena muerte, Madre mía, por el amor que tienes a Dios, te ruego me ayudes siempre, pero más en el último momento de mi vida. No me abandones hasta no verme salvo en el cielo, bendiciendote y cantando tus misericordias por toda la eternidad.
Amén.







viernes, 29 de noviembre de 2019

FESTIVIDAD DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE SANTA MARIA DICIEMBRE 2019








« Y entrando, le dijo: «Salve, llena de gracia,
el Señor está contigo.»









« Ella se conturbó por estas palabras, y preguntaba qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: «No temas,
María, porque has hallado gracia delante de Dios ».











«has hallado gracia delante de Dios»
«vas a concebir en el seno y vas a dar a luz
un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús.»



« Él será grande y será llamado Hijo del Altísimo,
y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre;
reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino
no tendrá fin. »














« María respondió al ángel: '¿Cómo será esto, puesto que
no conozco varón? El ángel le respondió: 'El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será
llamado Hijo de Dios... Dijo María: 'He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.' Y el ángel dejándola se fue. »