lunes, 14 de octubre de 2013

OCTUBRE-2013










 
 
 
 

REGALO DE DIOS, MARÍA
 Regalo de Dios, amparo
 de los pobres y sencillos,
 dádiva azul de hondos mares,
 perla de amorosos lirios.
 Regalo de Dios, amable
 aurora del sol divino,
 claro espejo de su gloria,
 báculo del peregrino.
 Virgen del Cobre, tesoro
 de quien no tiene futuro
 ni esperanza ni camino.
 Regalo de Dios, María,
 para tu pueblo escogido:
 en tu corazón de Madre
 se refugia el mundo entero
 y ahí caben todos tus hijos.
 Madre y Señora de Cuba,
 recibe el mar sin confines
 de nuestro inmenso cariño.
AMEN.
 
 


 


martes, 8 de octubre de 2013







"Una gran señal apareció en el cielo, una mujer vestida de sol con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza"
 
Apocalipsis 12,1
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 
 

martes, 24 de septiembre de 2013









ORACIÓN A LA VIRGEN DE LA CARIDAD.

 (Para agradecer y alcanzar un favor)

  Virgen María de la Caridad del Cobre, Patrona de Cuba:
 Míranos ante ti, confiando en tu bondad;
 agradeciendo tus favores,
 pidiendo nuevas gracias,
 alabando tu nombre.

  Acuérdate de Cuba, tu pueblo elegido y amado,
 Y cuida de cada uno de los cubanos.
 Alcánzanos el favor que te pedimos en este día,
 si es para nuestro bien y el de nuestros hermanos:

  (se pide la gracia que se desea alcanzar...)

 Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios,
 para que seamos dignos de alcanzar las promesas
 de nuestro Señor Jesucristo.
 Amen.

  Rezar un Padre Nuestro y un Ave María…

jueves, 5 de septiembre de 2013

8 de septiembre DIA DE LA SANTISIMA VIRGEN DE LA CARIDAD DEL COBRE

                                                             


                                               


NO APARTES, VIRGEN SANTA  DE LA CARIDAD,
 TU DULCE MIRADA EN TODO  ESTE MES DE NUESTROS  HOGARES
 Y DE NUESTRO PUEBLO
LÍBRANOS  DE LOS INFORTUNIOS,  DEL HAMBRE,  DE LAS ENFERMEDADES,  DE LOS ENFRENTAMIENTOS  Y DIVISIONES,  Y NO PERMITAS QUE POR EL PECADO NOS SEPAREMOS  DEL AMOR INFINITO DE TU DIVINO HIJO JESUCRISTO. AMÉN
 



IMAGEN DE LA VIRGEN DE LA CARIDAD DEL NAVARIEGU
             



Excelsa Madre y Patrona  de Cuba, 
 a Ti nos dirigimos  al comenzar este día
 y contigo quisiéramos estar,
 alabándote y escuchándote.
 Presenta,  madre nuestra de la Caridad, ante tu Hijo Jesucristo, todos nuestros deseos,
 aspiraciones y súplicas.
 Queremos,  como todos tus devotos,
 progresar de día en día  en toda virtud
 hasta vernos junto a ti  en el cielo
 para cantar eternamente
 a Dios nuestro Padre,
 Amén
 
 
 
 

sábado, 31 de agosto de 2013

Novena a la Virgen de la Caridad del Cobre


NOVENA A LA VIRGEN DE LA CARIDAD
 

 

Oración de inicio

 

Acordaos, oh piadosísima Virgen María!,

que jamás se ha oído decir que ninguno de los que haya acudido a Vos,

 implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos.

Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Virgen, Madre de la vírgenes,

y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados

me atrevo a comparecer ante Vuestra Santísima presencia soberana.

No desechéis oh purísima Madre de Dios mis humildes súplicas,

 antes bien, escuchadlas favorablemente.

 Así sea.

 

 

Día Primero (30 de agosto)

 

¡Dios te salve!

¡Cuánto se alegra mi alma, amantísima Virgen,

con los dulces recuerdos que en mí despierta esta salutación!

Llénase de júbilo mi corazón al pronunciar el Ave María,

para acompañar el gozo que llenó tu espíritu al escucharla de boca del Ángel,

congratulándose así de la elección que de ti hizo el Omnipotente para darnos al Señor.

 

Día segundo: (31 de agosto)

 

¡María, nombre santo!

Dígnate, amabilísima Madre, sellar con tu nombre el memorial de nuestras súplicas,

dándonos el consuelo de que tu Hijo, Jesús, las atienda benignamente para alcanzar pleno convencimiento en la práctica de nuestros deberes religiosos, sólida confirmación en las virtudes cristianas y continuas ansias de nuestra eterna salvación.

 

Día tercero: (1 de septiembre)

 

Llena de Gracia,

¡Oh dulce Madre! Dios te salve, María, sagrario riquísimo en que descansó corporalmente la plenitud de la Divinidad: a tus pies nos presentamos hoy para que la gracia de Dios se difunda abundantemente en nuestras pobres almas, las purifique, las engrandezca y cada día aumente más en ellos el verdadero amor a Dios y a nuestros hermanos.

 

Día cuarto: (2 de septiembre)

 

 El Señor es contigo:

 ¡Oh Santísima Virgen! Aquel inmenso Señor, que por su esencia está en todas las cosas,

 está en ti y contigo de un modo muy superior. Madre mía, venga por ti a nosotros.

 Pero ¿cómo ha de venir a un corazón lleno de tanta suciedad.

Aquel Señor que para hacerte habitación suya quiso,

con tal prodigio, que no perdieses, siendo madre, tu virginidad?

¡Oh muera en nosotros toda impureza!

 

Día quinto: (3 de septiembre)

 

Bendita tú eres entre todas las mujeres.

Tú eres, oh Santísima Virgen María, la gloria de Jerusalén,

tú eres la alegría de Israel, tú eres el honor de nuestro pueblo.

Si por una mujer, Eva, tantas lágrimas se derramó en el mundo,

por ti nos llegó la redención. Por esto, tú serás siempre bendita.

Alcánzanos una fe viva y operante para considerar e imitar las grandes obras que en ti y por ti obró Dios.

 

Día sexto: (4 de septiembre)

 

Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Deploramos grandemente, purísima Virgen y amantísima Madre,

que hayamos cometido tantos pecados, sabiendo que ellos hicieron morir en tu cruz a tu Hijo.

Sea el fruto de nuestra oración,

que no cesamos de llorarlos hasta poder bendecir eternamente a Jesús,

fruto bendito de tu vientre virginal.

 

Día séptimo: (5 de septiembre)

 

Santa María, Madre de Dios.

Tu mayor título de grandeza, tu mayor dignidad,

oh María es haber sido elegida para Madre de Jesucristo, Hijo de Dios.

De esta elección divina proceden todas tus gracias y prerrogativas.

No olvides nunca que también fuiste designada por tu Divino Hijo,

al pie de la cruz, como Madre espiritual nuestra.

Que nunca nos falten fuerzas para mostrarnos como dignos hijos tuyos.

 

Día octavo: (6 de septiembre)

 

Ruega por nosotros, pecadores.

En ti Virgen María, como en alcázar nos refugiamos.

Aunque el vértigo de la vida y los enemigos del alma nos hayan despojado

o puedan despojarnos de las preciosas vestiduras de la gracia,

alejándonos de ti y de tu amado Hijo,

 nunca nos cierres las puertas de Sagrado Corazón.

 

Día noveno: (7 de septiembre)

 

Ahora y en la hora de nuestra muerte .

Siempre estamos expuestos a perder la gracia de Dios y condenarnos.

Haced, Santísima Virgen María,

que por vuestra intercesión nunca perdamos el favor de Dios;

que en esta difícil lucha por la vida encontremos en ti la protección maternal

que tanto necesitamos y una Abogada en la hora de nuestra muerte.

 

 

Pídase el favor que se desea conseguir.

 

 

Oración Final

 

Oh, Señora mía, Oh Madre mía, yo me entrego del todo a ti;

Y en prueba de mi filial afecto,

te consagro en este día mis ojos,

mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser.

Ya que soy tuyo,

Oh Madre de piedad,

guárdame y defiéndeme como cosa y posesión tuya.

Amén.

 

jueves, 15 de agosto de 2013

 
 
 
 
ALABANZA A LA PATRONA  DE CUBA
 
 
 
 
 
 
 

 
 ¡ DIOS TE SALVE! Santísima Virgen María de la Caridad, Patrona, Abogada y Madre de Cuba.
 ¡ DIOS TE SALVE! María, elegida por Dios para ser Madre de Jesucristo, nuestro divino Redentor y Madre espiritual nuestra.
 ¡DIOS TE SALVE! porque dignándote aparecer en la Bahía de Nipe y residir en la loma del Cobre, nos cobijas bajo tu manto...
 EXTIENDE, bondadosa Madre, tu protección a toda la Isla,
 a todas las ciudades, a todos los pueblos y hogares cubanos.
 ACEPTA, benigna, el obsequio que sin interrupción te tributan tus hijos.
 ESCUCHA sus continuas oraciones y ALCÁNZANOS de tu amantísimo Hijo, Jesús, que su Reino de paz, de justicia y de amor, triunfe en nuestros corazones.
 CONCÉDENOS, Virgen dulcísima de la Caridad, tu maternal bendición,
 prenda segura de innumerables gracias en esta vida, y en la otra de la bienaventuranza eterna,
 Amén.




 


martes, 30 de julio de 2013

 
 
 
 


Virgen Mambisa
Madre, que en la tierra cubana
riegas desde lo alto tu amor;
madre del pobre y del que sufre,
madre de alegría y dolor:
todos tus hijos a ti clamamos,
Virgen Mambisa, que seamos hermanos.
Madre, que en tus campos sembraste
flores de paz y comprensión:
dale unidad a tu pueblo,
siembra amorosa la unión.
Todos tus hijos a ti clamamos,
Virgen Mambisa, que seamos hermanos.
Madre, que el sudor de tus hijos
te ofrezca su trabajo creador.
Madre, que el amor a mi tierra
nazca del amor a mi Dios.
Todos tus hijos a ti clamamos,
Virgen Mambisa, que seamos hermanos.
 
 
 



sábado, 8 de junio de 2013



Salve, salve, delicias del cielo
Virgen pura, suprema beldad,
salve excelsa Patrona de Cuba
Madre hermosa de la Caridad.
Si de Cuba en las bellas comarcas
elegiste, Señora, un altar,
para hacer la mansión de prodigios
y a tus hijos de dicha colmar.
Cuando el llanto era el pan de tus hijos
y su vida terrible ansiedad,
eras tú, dulce Madre, la estrella,
que anunciaba la aurora de paz.
No abandones ¡oh! Madre, a tus hijos,
salva a Cuba de llantos y afán,
y tu nombre será nuestro escudo,
nuestro amparo, tus gracias serán.
R. Rafolís



 









JUNIO-2013

sábado, 11 de mayo de 2013

La Caridad del Cobre en Nueva York


Fachada actual del templo


Nuestra Señora de la Caridad del Cobre
en Nueva York
Ana Dolores García

En la ciudad de Nueva York,  bien cerca del concurrido Broadway y en una pequeña iglesia casi desconocida por los turistas, se encuentra una preciosa imagen de Santa María de la Caridad del Cobre, tan desconocida para los cubanos que visitan la ciudad como para cualquier otro turista extranjero.

Esa pequeña iglesia es “Our Lady of Esperanza” y el conocer su historia es también de interés para todos los hispanos que viven o visitan la gran manzana, porque su construcción se debió a la gestión de una dama hispana, doña Manuela de Laverrerie de Barril, esposa del Cónsul General de España en Nueva York.

La señora Laverrerie logró convencer al magnate ferroviario y presidente de la “Hispanic Society of America”, Archer Milton Huntington, que hiciera donación de terrenos y dineros para levantar  un templo en el Alto Manhattan en beneficio de los numerosos católicos hispanos de Nueva York.


El templo antes de la adición de 1924


La iglesia quedó inaugurada en 1912 en una suave colina conocida como Audubon Park, y contó con una espléndida donación del rey Alfonso XIII de España: la lámpara del Santísimo. 

Su primer párroco lo fue el P. Adrian Buisson, de origen francés-español. El aumento sostenido de la feligresía obligó a la ampliación del templo en el año 1924, mediante la adición de una extensión al frente del edificio.

Aunque la iglesia comparte  sitio con el Audubon Terrace Museum Complex, es una entidad completamente independiente. Todo el Complejo fue catalogado en 1979 como Distrito Histórico de la Ciudad de Nueva York.  

La imagen de nuestra Patrona

Cuatro años después de la inauguración del templo, en 1916, un cubano residente en el área, Leoncio Serpa, propuso al párroco la idea de donar una imagen de la patrona de Cuba, que sería costeada y ofrecida como regalo por el pueblo cubano.  Aceptada la idea por el P. Buisson, Serpa se dio a la tarea de dirigir la cuestación a través del importante periódico habanero “Diario de la Marina”, cuyo director, Nicolás Rivero, encabezó personalmente la cuestación.

A la par que se producían las generosas donaciones, se encomendó a un escultor español, Ramón Mate, que tallara una réplica de la imagen en su taller de Barcelona. La talla fue hecha en una sola pieza de madera dura cubana (¿caoba?) y remitida primeramente a La Habana. Allí fue bendecida por   Mons. Pedro L. González Estrada, Obispo de la Habana, durante una Eucaristía que contó con la asistencia de un gran número de feligreses.     

La imagen fue enviada entonces a Nueva York y entronizada temporalmente en el altar mayor de la iglesia Our Lady of Esperanza en junio de 1920.  Apenas dos meses después, el 12 de septiembre del propio año, en la Festividad del Dulce Nombre de María, la imagen fue entronizada  en un nicho preparado especialmente para ella sobre el tabernáculo del altar mayor, ante la presencia de hispanos de todas partes de la ciudad y de autoridades civiles y diplomáticas.  




Se considera esta imagen con “uno de los más bellos ejemplos de talla en madera que existen en Nueva York”. 
Pequeña, como la original que se encuentra en el Cobre, mide sólo 18 pulgadas. Su rostro sonriente y los brazos abiertos del Niño invitando a la confianza, dejan en quien la contempla una perdurable impresión.
Un amplio manto blanco cae desde sus hombros hasta sus pies y, al estilo de lo usado en el siglo XV, su cuello va adornado con un collar doble de muselina. Su brazo izquierdo sostiene al Niño Jesús, mientras que en la mano derecha muestra la cruz.  
La imagen de María descansa sobre una nube sostenida por tres hermosos querubines y a sus pies brilla una plateada luna creciente con sus cuernos dirigidos hacia abajo. También un brillante sol  extiende sus rayos sobre sus hombros y la envuelve en gloria. Sobre el sol, 12 estrellas, colocadas en forma de halo, que sostienen el monograma mariano.
Es la representación de lo escrito en el Libro del Apocalipsis: “Y un gran signo aparecerá en los cielos. Una mujer vestida del sol y calzada de la luna, y en su cabeza una corona de doce estrellas…”.


Iglesia Católica Our Lady of Esperanza
624 West 156th Street, near Broadway
New York, NY, 10032





lunes, 6 de mayo de 2013

MAYO-2013




SUPLICAS A LA SANTÍSIMA VIRGEN

Dame tus ojos, Madre, para saber mirar;
si miro con tus ojos jamás podré pecar.

Dame tus labios, Madre para poder rezar;
si rezo con tus labios Jesús me escuchará.

Dame tu lengua, Madre, para ir a comulgar;
es tu lengua, patena de gracia y santidad.

Dame tus brazos, Madre, que quiero trabajar; entonces mi trabajo valdrá una eternidad.

Dame tu manto, Madre, que cubra mi pobreza; cubierto con tu manto al cielo he de llegar.

Dame tu cielo, Oh Madre, para poder gozar;
si tu me das Cielo, ¿que mas puedo anhelar?.

Dame Jesús, Oh Madre, para poder amar:
esta será mi dicha por una eternidad.