jueves, 8 de septiembre de 2016

8 de septiembre de 2016. DIA DE LA VIRGEN DE LA CARIDAD DEL COBRE





Oh! Santísima Virgen de la Caridad
Madre mía y Señora Soberana 
Con cuanta alegría acuda a postrarme a tus pies.
¡Virgen de los milagros!
Como te llamaban nuestros mayores .
Cura a los enfermos,
Consuela a los afligidos, 
Da ánimo a los desesperados, 
Preserva de toda desgracia a las familias,
Preserva de toda desgracia a las familias,
Protege a la juventud 
Y ampara a la niñez.

Nadie puede publicar dignamente
Las maravillas que obras cada día 
En favor de las almas que te invocan
Justificando así la confianza 
Y el amor que te profesan todos tus hijos.

Desde tu santuario del Cobre
Venerable Virgen de la Caridad,
Sé siempre el manantial de todas las gracias.


AMEN
















domingo, 14 de agosto de 2016

















Bajo tu amparo nos acogemos,

Santa Madre de Dios;

no deseches las oraciones

que te dirigimos

en nuestras necesidades,

antes bien líbranos de todo peligro,

¡oh Virgen gloriosa y bendita!

Amén.



























martes, 2 de agosto de 2016

AGOSTO - 2016















Oda a la Asunción


Oración de fray Luis de León


Al cielo vais, señora,
y allá os reciben con alegre canto.
¡Oh, quién pudiera ahora
asirse a vuestro manto
para subir contigo al monte santo!
De ángeles sois llevada
de quien servida sois desde la cuna,
de estrellas coronada.
¡Tal Reina habrá ninguna,
pues os calza los pies la blanca luna!
Volved los blancos ojos,
ave preciosa, sola humilde y nueva,
a este valle de abrojos,
que tales flores lleva,
donde suspirando están los hijos de Eva.
Que, si con clara vista,
miráis las tristes almas desde el suelo,
con propiedad no vista,
las subiréis de un vuelo,
como piedra de imán al cielo, al cielo.








martes, 19 de julio de 2016










Las promesas del Rosario

1. Aquellos que recen con enorme fe el Rosario recibirán gracias especiales.

2. Prometo mi protección y las gracias más grandes a aquellos que recen el Rosario.

3. El Rosario es una arma poderosa para no ir al infierno, destruirá los vicios, disminuirá los pecados, y defendernos de las herejías.

4. Se otorgará la virtud y las buenas obras abundarán, se otorgará la piedad de Dios para las almas, rescatará a los corazones de la gente de su amor terrenal y vanidades, y los elevará en su dedeo por las cosas eternas. Las mismas almas se santificarán por este medio.

5. El alma que se encomiende a mi en el Rosario no perecerá.

6. Quien rece el Rosario devotamente, y lleve los misterios como testimonio de vida no conocerá la desdicha. Dios no lo castigará en su justicia, no tendrá una muerte violenta, y si es justo, permanecerá en la gracia de Dios, y tendrá la recompensa de la vida eterna.

7. Aquel que sea verdadero devoto del Rosario no perecerá sin los Sagrados Sacramentos.

8. Aquellos que recen con mucha fe el Santo Rosario en vida y en la hora de su muerte encontrarán la luz de Dios y la plenitud de su gracia, en la hora de la muerte participarán en el paraíso por los méritos de los Santos.

9. Libraré del purgatorio a quienes recen el Rosario devotamente.

10. Los niños devotos al Rosario merecerán un alto grado de Gloria en el cielo.

11. Obtendrán todo lo que me pidan mediante el Rosario.

12. Aquellos que propaguen mi Rosario serán asistidos por mí en sus necesidades.

13. Mi hijo me ha concedido que todo aquel que se encomiende a mi al rezar el Rosario tendrá como intercesores a toda la corte celestial en vida y a la hora de la muerte.

14. Son mis niños aquellos que recitan el Rosario, y hermanos y hermanas de mi único hijo, Jesucristo.


15. La devoción a mi Rosario es una gran señal de profecía.














viernes, 15 de julio de 2016











El Rosario es una verdadera fuente de gracias. María es medianera de las gracias de Dios. Dios ha querido que muchas gracias nos lleguen por su conducto, ya que fue por ella que nos llegó la salvación.

Todo cristiano puede rezar el Rosario. Es una oración muy completa, ya que requiere del empleo simultáneo de tres potencias de la persona: física, vocal y espiritual. Las cuentas favorecen la concentración de la mente.

Rezar el Rosario es como llevar diez flores a María en cada misterio. Es una manera de repetirle muchas veces lo mucho que la queremos. El amor y la piedad no se cansan nunca de repetir con frecuencia las mismas palabras, porque siempre contienen algo nuevo. Si lo rezamos todos los días, la Virgen nos llenará de gracias y nos ayudará a llegar al Cielo. María intercede por nosotros sus hijos y no nos deja de premiar con su ayuda. Al rezarlo, recordamos con la mente y el corazón los misterios de la vida de Jesús y los misterios de la conducta admirable de María: los gozosos, los dolorosos, los gloriosos y los luminosos. Nos metemos en las escenas evangélicas: Belén, Nazaret, Jerusalén, el huerto de los Olivos, el Calvario, María al pie de la cruz, Cristo resucitado, el Cielo, todo esto pasa por nuestra mente mientras nuestros labios oran.







Los beneficios del Rosario

1. Nos otorga gradualmente un conocimiento completo de Jesucristo.

2. Purifica nuestras almas, lavando nuestras culpas.

3. Nos da la victoria sobre nuestros enemigos.

4. Nos facilita practicar la virtud.

5. Nos enciende el amor a Nuestro Señor.

6. Nos enriquece con gracias y méritos.


7. Nos provee con lo necesario para pagar nuestras deudas a Dios y a nuestros familiares cercanos, y finalmente, se obtiene toda clase de gracia de nuestro Dios todopoderoso.






miércoles, 13 de julio de 2016

Virgen de la Caridad JULIO-2016














DEVOCIÓN DE LAS TRES AVES MARÍAS


Santa Matilde, religiosa benedictina, suplicó a la Santísima Virgen que la asistiera en la hora de la muerte. La Virgen María le dijo lo siguiente: "Sí que lo haré; pero quiero que por tu parte me reces diariamente tres Avemarías. La primera, pidiendo que así como Dios Padre me encumbró a un trono de gloria sin igual, haciéndome la más poderosa en el cielo y en la tierra, así también yo te asista en la tierra para fortificarte y apartar de ti toda potestad enemiga. Por la segunda Avemaría me pedirás que así como el Hijo de Dios me llenó de sabiduría, en tal extremo que tengo más conocimiento de la Santísima Trinidad que todos los Santos, así te asista yo en el trance de la muerte para llenar tu alma de las luces de la fe y de la verdadera sabiduría, para que no la oscurezcan las tinieblas del error e ignorancia. Por la tercera, pedirás que así como el Espíritu Santo me ha llenado de las dulzuras de su amor, y me ha hecho tan amable que después de Dios soy la más dulce y misericordiosa, así yo te asista en la muerte llenando tu alma de tal suavidad de amor divino, que toda pena y amargura de muerte se cambie para ti en delicias."


Y esta promesa se extendió en beneficio de todos cuantos ponen en práctica ese rezo diario de las tres Avemarías.











miércoles, 29 de junio de 2016










ORACIONES DEL ROSARIO 

SEÑAL DE LA CRUZ
+Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor, Dios nuestro. +En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.



SÍMBOLO DE LOS APÓSTOLES
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.


ACTO DE CONTRICIÓN
Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser vos quien sois, bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.


PADRENUESTRO
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.


AVEMARÍA
Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


GLORIA
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.


JACULATORIAS
Puede usarse una de estas dos:
•María, Madre de gracia, Madre de misericordia, defiéndenos de nuestros enemigos y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. 
•Oh Jesús, perdónanos nuestros pecados, sálvanos del fuego del infierno y guía todas las almas al Cielo, especialmente aquellas que necesitan más de tu misericordia. (Oración de Fátima).


SALVE
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María!














Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.


Oración. Omnipotente y sempiterno Dios, que con la cooperación del Espíritu Santo, preparaste el cuerpo y el alma de la gloriosa Virgen y Madre María para que fuese merecedora de ser digna morada de tu Hijo; concédenos que, pues celebramos con alegría su conmemoración, por su piadosa intercesión seamos liberados de los males presentes y de la muerte eterna. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.






























domingo, 5 de junio de 2016

JUNIO-2016









 
 
 
 
 
¡Oh Corazón de María, Madre de Dios y Madre nuestra; Corazón amabilísimo, objeto de las complacencias de la adorable Trinidad y digno de toda la veneración y ternura de los Angeles y de los hombres; Corazón el más semejante al de Jesús, del cual sois la más perfecta imagen; Corazón lleno de bondad y que tanto os compadecéis de nuestras miserias, dignaos derretir el hielo de nuestros corazones, y haced que vuelvan a conformarse ...con el Corazón del Divino Salvador. Infundid en ellas el amor de vuestras virtudes; inflamadlos con aquel dichoso fuego en que Vos estáis ardiendo sin cesar. Encerrad en vuestro seno la santa Iglesia; custodiadla, sed siempre su dulce asilo y su inexpugnable torre contra toda incursión de sus enemigos. Sed nuestro camino para dirigirnos a Jesús, y el conducto por el cual recibamos todas las gracias necesarias para nuestra salvación. Sed nuestro socorro en las necesidades, nuestra fortaleza en las tentaciones, nuestro refugio en las persecuciones, nuestra ayuda en todos los peligros; pero especialmente en los últimos combates de nuestra vida, a la hora de la muerte, cuando todo el infierno se desencadenará contra nosotros para arrebatar nuestras almas, en aquel formidable momento, en aquel punto terrible del cual depende nuestra eternidad. ¡Ah! Virgen piadosísima, hacednos sentir entonces la dulzura de vuestro maternal Corazón, y la fuerza de vuestro poder para con el de Jesús, abriéndonos en la misma fuente de la misericordia un refugio seguro, en donde podamos reunirnos para bendecirle con Vos en el paraíso por todos los siglos.
 
Amén.
 
Sea por siempre y en todas partes conocido, alabado, bendecido, amado, servido y glorificado el divinísimo Corazón de Jesús y el Inmaculado Corazón de María.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 





martes, 5 de abril de 2016










Glorias y alabanzas a la Reina del Cielo y de la tierra 

Bienaventurada eres, Virgen de la Caridad .

Bendita y llena de gracia, aleluya

Santísima Madre de Dios y Madre alabada,

y amada nuestra,

aleluya, caridad, amor, y esperanza nuestra,

 aleluya, aleluya, aleluya,

 damos gracias a Dios siempre.

Gloria al Padre,

 al Hijo y al Espíritu Santo.

Amén


















viernes, 1 de abril de 2016

ABRIL-2016














REZO REGINA COELI :
G: Reina del cielo, alégrate, aleluya.
T: Porque el Señor, a quien has llevado en tu vientre, aleluya.
G: Ha resucitado según su palabra, aleluya.
T: Ruega al Señor por nosotros, aleluya.
G: Goza y alégrate Virgen María, aleluya.
T: Porque en verdad ha resucitado el Señor, aleluya.

Oremos:

Oh Dios, que por la resurrección de Tu Hijo,
 Nuestro Señor Jesucristo, has llenado el mundo de alegría, concédenos, por intercesión de su Madre, la Virgen María,
 llegar a los gozos eternos.
 Por Jesucristo Nuestro Señor.
 Amen.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo,
 como era en el principio ahora y siempre
 por los siglos de los siglos.
 Amen.









SEMANA SANTA 2016















Junto a la cruz de su Hijo la Madre llorando se ve, el dolor la 

ha crucificado, el amor la tiene en pie.

Quédate de pie, de pie junto a Jesús,

 que tu Hijo sigue en la cruz.

Cruz del lecho de los enfermos, de los niños sin un hogar, 

cruz del extranjero en su patria, del que sufre en soledad.

Cruz de la injusticia y miseria de los marginados de hoy; 

cruz de tantas falsas promesas y de la desesperación.

Cruz del abandono de amigos, del olvido y de la traición; 

cruz de la amenaza y del miedo, la tortura y la prisión.

Cruz de los que sin esperanza sufren sin saber para qué; 

cruz de los enfermos del alma, de los que perdieron la fe.

 Ruega por nosotros, Virgen de los Dolores.

 Para que seamos dignos de alcanzar las promesas y 

gracias de nuestro Señor, Jesucristo.

Padre de todo consuelo, Dios de infinita misericordia y 

bondad, que nos diste a María como Madre y Modelo de 

cristiano, acrecienta nuestra fe, fortalece nuestra esperanza 

y enciende nuestra caridad, de tal modo que seamos signo 

del gran amor que tienes para con todos.

Tú conoces mejor que nadie

 nuestros sufrimientos y dolores,

te pedimos que si es tu voluntad nos libres de ellos.

Pero, sobre todo, queremos pedirte que ni ellos, ni nada, ni 

nadie puedan separarnos jamás de tu amor,  

ni quitarnos las ganas de vivir.

Te presentamos nuestra oración por medio de Jesucristo, 

Señor Nuestro, tu Hijo e Hijo de María, la Virgen Dolorosa, 



Él vive y reina contigo y el Espíritu Santo

 por los siglos de los 

siglos. Amén.