jueves, 14 de septiembre de 2017















ORACIÓN DEL SANTO PADRE FRANCISCO
A LA VIRGEN DE LA CARIDAD DEL COBRE
*
Santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre (Santiago de Cuba)
Lunes 21 de septiembre de 2015



El Santo Padre:

¡Virgen de la Caridad del Cobre,
Patrona de Cuba!
¡Dios te salve, María, llena de gracia!
Tú eres la Hija amada del Padre,
la Madre de Cristo, nuestro Dios,
el Templo vivo del Espíritu Santo.

Llevas en tu nombre, Virgen de la Caridad,
la memoria del Dios que es Amor,
el recuerdo del mandamiento nuevo de Jesús,
la evocación del Espíritu Santo:
amor derramado en nuestros corazones,
fuego de caridad
enviado en Pentecostés sobre la Iglesia,
don de la plena libertad de los hijos de Dios.

¡Bendita tú entre las mujeres
y bendito el fruto de tu vientre, Jesús!
Has venido a visitar nuestro pueblo
y has querido quedarte con nosotros
como Madre y Señora de Cuba,
a lo largo de su peregrinar
por los caminos de la historia.

Tu nombre y tu imagen están esculpidos
en la mente y en el corazón de todos los cubanos,
dentro y fuera de la Patria,
como signo de esperanza
y centro de comunión fraterna.
¡Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra!

Ruega por nosotros ante tu Hijo Jesucristo,
intercede por nosotros con tu corazón maternal,
inundado de la caridad del Espíritu.
Acrecienta nuestra fe,
aviva la esperanza, aumenta y fortalece
en nosotros el amor.

Ampara nuestras familias,
protege a los jóvenes y a los niños,
consuela a los que sufren.
Sé Madre de los fieles
y de los pastores de la Iglesia,
modelo y estrella de la nueva evangelización.

¡Madre de la reconciliación!
Reúne a tu pueblo disperso por el mundo.
Haz de la nación cubana
un hogar de hermanos y hermanas
para que este pueblo abra de par en par
su mente, su corazón y su vida a Cristo,
único Salvador y Redentor,
que vive y reina con el Padre
y el Espíritu Santo,
por los siglos de los siglos.

Amén.

El Santo Padre enciende una candela ante la imagen de la Virgen
y presenta un don a la Santísima Virgen.

El Santo Padre:



Quédate con nosotros Señor,
acompáñanos aunque no siempre
hayamos sabido reconocerte.
Quédate con nosotros porque tú eres el Camino,
la Verdad y la Vida.

Quédate en nuestras familias,
ilumínalas y sostenlas en las dificultades.
Quédate con nuestros niños y nuestros jóvenes,
en ellos está la esperanza
y la riqueza de nuestra Patria.
Quédate con los que sufren,
confórtalos y protégelos.

Quédate con nosotros Señor,
cuando surge la duda,
el cansancio o la dificultad;
ilumina nuestras mentes con tu Palabra;
aliméntanos con el Pan de Vida
que nos ofreces en cada Eucaristía;
ayúdanos a sentir el gozo de creer en ti.

Quédate Señor
con la comunidad de tus discípulos.
Renueva en nosotros el don de tu amor.
Anímanos y consérvanos en la fidelidad,
para que anunciemos a todos con alegría,
que tú nos has resucitado
y que nos has dado la misión
de ser tus testigos.

Que María de la Caridad,
discípula y misionera,
Madre de todos, nos acompañe y proteja.


Amén.









































viernes, 8 de septiembre de 2017

VIRGEN DE LA CARIDAD-8 DE SEPTIEMBRE 2017



















Virgen Santísima de la Caridad del Cobre, 

Reina de la esperanza, Madre de bondad, 
que derramáis Luz bendita sobre los que padecen, 
y, con amor maternal y corazón misericordioso,
amparáis y otorgáis vuestros favores
a todo el que se acerca a vuestra hermosa imagen 
pidiendo ser escuchados, 
y a todos los que os solicitan, 
creyendo en vuestro inmenso poder, 
y con verdadera fe y firme esperanza,
ayuda y consuelo para remediar sus tribulaciones.

No olvidéis, Virgen Santísima de la Caridad, 

Madre de Dios y de los hombres 
las tristezas e infortunios de la tierra.

Adorable Madre, Rosa del Cielo, 

dicha del mundo, auxilio del pobre, 
dirigid una mirada bondadosa sobre los que sufrimos
y luchamos con afán contras las adversidades.

Tened piedad de aquellos que pasan por males momentos 

tened piedad de aquellos a quienes amamos, 
tened piedad de los que lloramos y sufrimos,
y dadnos a todos auxilio, esperanza y paz.

Oh Sagrada Virgen, Madre de Caridad, 

dadnos vuestra fuerza, 
ayudadnos en las pruebas diarias, 
libradnos de males, enfermedades e infortunios 
y protegednos de peligros y enemigos.

Virgen de la Caridad, dulce consuelo,

con gran devoción, humildad y fervor, 
hoy recurro a vuestra poderosa intercesión 
para que os dignéis, por vuestra compasión y clemencia,
alcanzarme de vuestro amado Hijo y mi Dios, 
solución a mis desesperados y difíciles problemas y necesidades:

(Presentar ahora con mucha confianza las peticiones).
Virgen Santísima de la Caridad del Cobre, 

Celeste y dulce Señora, 
escuchadnos y atendednos, 
no dejéis, oh Madre llena de benevolencia , 
que nos invada la ansiedad y el desconsuelo 
no dejéis oh Madre, que pasemos penurias y aflicciones, 
de manera que provistos de las cosas necesarias 
para la vida temporal, 
podamos dedicarnos con mayor fervor 
a la salvación de nuestra alma.

Por Cristo Nuestro Señor.
Así sea.
“la Caridad me acompañe 

y su Hijo
con los Santos Evangelios y la Cruz en que murió.

Amén. Jesús.” +

















jueves, 7 de septiembre de 2017

8 SEPTIEMBRE FESTIVIDAD DE LA SANTISIMA VIRGEN DE LA CARIDAD DEL COBRE









Salve, salve, delicias del cielo
Virgen pura, suprema beldad,
salve excelsa Patrona de Cuba
Madre hermosa de la Caridad.
Si de Cuba en las bellas comarcas
elegiste, Señora, un altar,
para hacer la mansión de prodigios
y a tus hijos de dicha colmar.
Cuando el llanto era el pan de tus hijos
y su vida terrible ansiedad,
eras tú, dulce Madre, la estrella,
que anunciaba la aurora de paz.
No abandones ¡oh! Madre, a tus hijos,
salva a Cuba de llantos y afán,
y tu nombre será nuestro escudo,
nuestro amparo, tus gracias serán.

R. Rafolís




miércoles, 6 de septiembre de 2017

FESTIVIDAD DE LA VIRGEN DE LA CARIDAD DEL COBRE -2017








Tu imagen llegó a este pueblo
y en su corazón quedó.
Tienes el rostro moreno
por los rayos del Amor,
en tu piel brilla el reflejo
de razas de tu nación,
cobrizos, blancos y negros,
seres que llevas a Dios,
y son para el mundo nuevo

levadura, sal y sol.









¡Virgen Santa,
VIRGEN DE LA CARIDAD
 noble reina de los ángeles,
Esposa del Espíritu Santo,
acuérdate de que eres mi Madre!,
Tú que nos pones en comunicación con tu Hijo,
que nos das los medios para llegar al Altísimo,
te imploro presentes mis peticiones
para que reciba urgente auxilio.
Dulce María, madre amada mía,
líbrame de los enemigos de mi alma
y de los males temporales que me acechan en la vida,
a ti sean mis afectos de gratitud y devoción.
María, Santa Señora,
ruega por todos nosotros a tu Santísimo Hijo,
nuestro señor y Maestro.

Amén.







miércoles, 2 de agosto de 2017

AGOSTO-2017













A ti, la gloriosa, Virgen y Madre, Santa María, a quien los discípulos de tu Hijo veneraron como a madre propia, por fidelidad al testamento del Crucificado, y a quien nosotros seguimos venerando del mismo modo.
A ti, la Bienaventurada, la llenada de gracia, según el saludo del ángel, elevada a lo más alto del cielo, a cuya casa los discípulos de tu Hijo sintieron la necesidad de acudir a la hora de tu tránsito para despedirte y sentir tu última mirada terrena, y a quien nosotros acudimos también para sentirnos mirados por tus ojos misericordiosos.
A ti, la Bendita entre todas las criaturas, como te saludó tu prima Isabel, que gozas de la gloria de tu Hijo y nos confirmas nuestro destino, a ti, a quien los primeros cristianos invocaron como a Madre de Dios y sintieron cobijo y defensa, y nosotros seguimos sintiéndolos cuando rezamos la invocación más antigua: “Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desoigas la oración de tus hijos, necesitados. Líbranos de todo peligro, Oh siempre gloriosa y bendita”.
A ti, la Reina de todo lo creado porque participas del triunfo de tu Hijo, a ti, a quien podemos invocar como abogada nuestra ante el trono de Dios, como lo fue ante el emperador Asuero la reina Ester en favor de su pueblo. Sabemos que intercedes por nosotros. Así te rezamos todos los días: “Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte”.
A ti, esperanza nuestra, porque creemos que vives donde la humanidad tiene su destino, a quien cantan los monjes: “Dios te salve, reina y madre, esperanza nuestra”, desde que San Pedro Mezonzo compusiera la oración más popular, la “Salve”.
A ti, Nuestra Señora, y  Señora de los ángeles, puerta del cielo, a quien san Bernardo cantó extasiado: “¡Oh clementísima! ¡Oh piadosa! ¡Oh dulce siempre virgen, María!”, a ti, que nos dejas sentir la certeza de tu acompañamiento peregrino.
A ti, Asunta al cielo, que no quiere decir ajena a nuestra historia; por el contrario, te sentimos compañera nuestra mientras recorremos valles oscuros y de lágrimas. Sé tú nuestro consuelo, y aviva en nosotros la certeza de los peregrinos, que avanzan seguros hacia la meta luminosa, tú que eres estrella de la mañana, luz del alba, aurora de la vida.
Hoy, el día que veneramos y festejamos tu triunfo, al tiempo de felicitarte y de felicitarnos en ti dando voz a todos los que aún caminamos por este mundo, te pedimos que ruegues por todos a tu Hijo Jesús, para que un día alcancemos la gloria de la  que tu ya gozas.
María, reina, asunta al cielo. Ruega por nosotros.


AMEN







sábado, 1 de julio de 2017

JULIO-2017













Santísima Señora, Madre de Dios; tú eres la más pura de alma y cuerpo, que vives más allá de toda pureza, de toda castidad, de toda virginidad; la única morada de toda la gracia del Espíritu Santo; que sobrepasas incomparablemente a las potencias espirituales en pureza, en santidad de alma y cuerpo; mírame culpable, impuro, manchado en el alma y en el cuerpo por los vicios de mi vida impura y llena de pecado; purifica mi espíritu de sus pasiones; santifica y encamina mis pensamientos errantes y ciegos; regula y dirige mis sentidos; líbrame de la detestable e infame tiranía de las inclinaciones y pasiones impuras; anula en mí el imperio de mi pecado; da la sabiduría y el discernimiento a mi espíritu en tinieblas, miserable, para que me corrija de mis faltas y de mis caídas, y así, libre de las tinieblas del pecado, sea hallado digno de glorificarte, de cantarte libremente, verdadera madre de la verdadera Luz, Cristo Dios nuestro. Pues sólo con Él y por Él eres bendita y glorificada por toda criatura, invisible y visible, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.













No me desampare tu amparo, 
no me falte tu piedad, 
no me olvide tu memoria. 
Si tú, Señora, me dejas, ¿quién me sostendrá? 
Si tú me olvidas, ¿quién se acordará de mí? 
Si tú, que eres Estrella de la mar
y guía de los errados, no me alumbras, ¿dónde iré a parar?
No me dejes tentar del enemigo,
y si me tentare, no me dejes caer,
y si cayere, ayúdame a levantar.
¿Quién te llamó, Señora, que no le oyeses?
¿Quién te pidió, que no le otorgases?













jueves, 1 de junio de 2017

JUNIO-2017














Maria Augusta Reina de los Cielos y Señora de los Angeles, a Ti que has recibido de Dios el poder y la misión de aplastar la cabeza de Satanás, pedimos humildemente que envíes legiones celestiales para que, bajo Tus ordenes, persigan a los demonios, los combatan por todas partes, repriman su audacia y los precipiten en los abismos.
Quien como Dios?
!Oh buena y tierna Madre, siempre serás nuestro amor y nuestra esperanza!
!Oh Divina Madre, envia a los Santos Ángeles para defenderme, y aleja de mi al cruel enemigo!
Santos Ángeles y Arcángeles defendednos y guardadnos.
Amén
.


















domingo, 7 de mayo de 2017

OFRENDA FLORAL A LA SANTISIMA VIRGEN DE LA CARIDAD DEL NAVARIEGU 2017












Acuérdate, ¡oh piadosísima Virgen de la Caridad del Navariegu!, que jamás se ha oído decir que ninguno que haya acudido a tu patrocinio, implorado tu auxilio, o pedido tu socorro, haya sido abandonado de ti. Animado por esta confianza, vengo a Ti, me refugio en Ti, yo pecador gimo delante de ti. No quieras, ¡oh Madre del Verbo Eterno!, despreciar mis súplicas; antes bien, escúchalas favorablemente, y haz lo que te suplico. Amén.




Bajo tu amparo nos acogemos,
 Santa Madre de Dios,
 no desoigas la oración de tus hijos necesitados
 y líbranos de todo peligro,
 ¡oh siempre Virgen, gloriosa y bendita!

FLORES PARA LA VIRGEN

¿Por quién hizo Dios las flores, si no las hizo por Ti?
Sugerencias de obsequios espirituales que se pueden ofrecer al Señor, por medio de la Virgen, para cada día del mes de mayo.

N. Recibe, Madre, las flores de nuestro amor y nuestra alegría.

R. Para que tu gozo sea cumplido.

 1. Prontitud para el trabajo, empezando por levantarme sin pereza.
  2. Examinar mi devoción a la Virgen y cómo la practico.
  3. Examinar mi consagración a Cristo y a su Corazón.
  4. Poner los medios para estar en gracia de Dios.
  5. Estudiar cómo debo guardar la pureza de pensamiento y obras.
  6. Procurar ser amable con los demás.
  7. Reflexionar si cumplo lo que Dios quiere de mi.
  8. Aceptar algo del Magisterio, o de la Religión, que me moleste.
  9. Hablar de la Virgen.
 10. Recordar algo que me desagrade de otros, y disculparlos.
 11. Repetir mi juramento cristiano de lealtad a Cristo y al Papa.
 12. Estar un rato comparando mi vida con la de María.
 13. Desprenderme de algo en beneficio de otra persona.
 14. Hacer con especial cuidado el examen de la noche.
 15. Hacer con especial cuidado el ofrecimiento de obras.
 16. Comulgar pidiendo fortaleza en las tentaciones.
 17. Proponer hacer los cinco primeros sábados.
 18. Recitar con devoción el Ángelus.
 19. Visitar algún enfermo.
 20. Rezar todos los días las tres Avemarías al levantarme y acostarme.
 21. Dar un donativo para alguna necesidad.
 22. Encomendar a la Virgen mis dificultades y aceptar su decisión.
 23. Pedir al Ángel de la guarda remordimiento por mis pecados de omisión.
 24. Ofrecer algunas mortificaciones por el fruto de mi apostolado.
 25. Descubrir en qué tengo respeto humano, y vencerlo.
 26. Ver si todas mis lecturas y espectáculos los aprobará la Virgen.
 27. Meditar un rato en el valor de la castidad.
 28. Revisar si en todas mis ocupaciones y diversiones imito a Cristo.
 29. Pensar con alegría en el cielo, y prepararme para la muerte, quizá repentina.
 30. Rezar el Rosario con devoción.
 31. Quitar de mi algo que moleste a los demás.

V. Guarda en tu corazón las flores que te ofrecemos.
R. Para que ahora y siempre nuestro amor y nuestra alegría, nuestra castidad y nuestra esperanza, sean la prenda bendita de tu gozo y del nuestro.



 ORACIÓN FINAL
Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea,
 pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza;
 a Ti, celestial Princesa, Virgen sagrada María,
 te ofrezco desde este día alma, vida y corazón.
 ¡Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía!













sábado, 29 de abril de 2017

Mes de Mayo Virgen de la Caridad












MES DE MAYO
ORACIÓN INICIAL DEL MES DE MARÍA

 Oh! María, durante el bello mes que te está consagrado todo resuena con tu nombre y alabanza. Tu santuario resplandece con nuevo brillo y nuestras manos te han elevado un trono de gracia y de amor, desde donde presides nuestras fiestas y escuchas nuestras oraciones y votos.

 Para honrarte hemos esparcido frescas flores a tus pies y adornado tu frente con guirnaldas y coronas. Mas, ¡oh María!, no te das por satisfecha con estos homenajes; hay flores cuya frescura y lozanía jamás pasan y coronas que no se marchitan. Éstas son las que esperas de tus hijos, porque el más hermoso adorno de una madre es la piedad de sus hijos, y la más bella corona que pueden depositar a sus pies es la de sus virtudes.

 Sí, los lirios que tú nos pides son la inocencia de nuestros corazones. Nos esforzaremos pues, durante el curso de este mes consagrado a tu gloria, ¡oh virgen Santa!, en conservar nuestras almas puras y sin mancha, y en separar de nuestros pensamientos deseos y miradas, aún la sombra misma del mal.

 La rosa cuyo brillo agrada a tus ojos es la caridad, el amor a Dios y a nuestros hermanos. Nos amaremos pues, los unos a los otros como hijos de una misma familia cuya madre eres, viviendo todos en la dulzura de una concordia fraternal.

 En este mes bendito procuraremos cultivar en nuestros corazones la humildad, modesta flor que te es tan querida, y con tu auxilio llegaremos a ser puros humildes, caritativos, pacientes y resignados.

 ¡Oh María!, has producir en el fondo de nuestros corazones todas estas amables virtudes. Que ellas broten, florezcan y den al fin fruto de gracia, para poder ser algún día dignos hijos de la más santa y de la mejor de las madres.

 Amén













domingo, 5 de marzo de 2017

CUARESMA 2017 MARZO











María: la liturgia nos presenta en este tiempo a la Virgen como modelo de creyente que medita y escucha la Palabra de Dios. 





María, obediente a la voluntad del Padre, camina también Ella hacia la cruz. 




María: ha sido vista así por la tradición cristiana muy cerca a la cruz. Es verdad que existe un ropaje que nos dificulta ver a María como creyente obediente al Padre, creyente que hace también un camino de fe y de subida a Jerusalén. La presencia de las procesiones cuaresmales, la presencia de María en esas procesiones, con tanta fuerza, responde a una teología válida: María sentida y celebrada como creyente fiel, como compañera privilegiada del Hijo que se entrega. Catequesis y celebración tienen el deber de realizar el deber que subyace. 




 María: en el camino cuaresmal, la figura de María aparece con sobriedad, con discreción, con sigilo, casi de puntillas. El centro de la cuaresma es la profesión bautismal y los compromisos que ella supone. En definitiva, el centro cuaresmal es la preparación a la pascua. En el camino, como una más, pero como creyente significativa, está María. No es un adorno cuaresmal. Es un modelo. Ella ha recorrido también ese camino. Como lo recorrió su Hijo, como lo tiene que recorrer cualquiera que sea seguidor de Cristo.