ESTE BLOG QUIERE MOSTRARNOS LA DEVOCION POR UNA IMAGEN DE LA VIRGEN DE LA CARIDAD DE TRADICION CUBANA QUE SE VENERA EN UN ALTAR DOMESTICO MUY LEJOS DE CUBA...EN UN PUEBLECITO DEL NORTE DE ESPAÑA
martes, 26 de enero de 2016
martes, 19 de enero de 2016
Dulce Madre, no te alejes,
tu vista de mi, no apartes
ven conmigo a todas partes
y solo nunca me dejes:
ya que Tú me quieres tanto
como verdadera madre,
haz que me bendiga el Padre,
el Hijo y el Espíritu Santo.
AMÉN
¡Dios te salve, Maria, llena eres de gracia,
el Señor es contigo!
¡ Dios te salve, esperanza del indigente,
Madre de los que no tienen madre!
¡Oh, Maria! Cuando mi corazón quebrantado gime,
cuando mi alma está envuelta en tristeza y espanto,
cuando el viento de las tentaciones se desencadena,
cuando la tormenta de mis pasiones estalla en el corazón,
cuando mis pecados me hayan cerrado las puertas del cielo
y me hayan robado la amistad de mi Dios;
en esta hora de tribulación y angustia,
¿a quién acudiré sino a tu Nombre bendito,
bienaventurada María,
consuelo de afligidos y refugio de pecadores?
¡Oh, Maria! Tú eres verdaderamente la Estrella del mar que
salva a todos los que en él peligran,
y levantan hacia Ti sus ojos.
Te llamo hoy en mi socorro,
¡oh, misericordiosísima Madre de Dios!
y corro hacia Ti con la confianza del niño que
se refugia en los brazos de su madre.
Ábreme los tuyos,dame el derecho de asilo en tu Corazón,
dime esas dulces palabras:
"No temas, soy tu abogada; hablaré por Ti;
como una madre consuela a su hijo afligido,
te consolaré".
¡Oh,Madre mía!
Di estas palabras y la paz volverá a mi alma.
Ven, ¡oh, Maria! ven, con la dulzura que
te acompaña siempre, a visitarme en mis penas.
Ven a reanimar mi valor,
ven a traerme la gracia de Jesús,
y que tu Nombre, lleno de gracia,
sea con el Nombre de Jesús
el último nombre que pronuncie en la tierra.
Amén.
Concluir la visita con tres Avemarías,
diciendo al final de cada una:
Santa Madre de Dios, ruega por nosotros.
ORACIÓN A LA SANTÍSIMA VIRGEN.
(De San Agustín.)
¡Oh bienaventurada Virgen!
Al ofrecer Vos misma nuestras súplicas al Señor,
hacedlas menos indignas de que le sean presentadas
para que por vuestra intercesión consigamos lo que
pedimos con confianza.
En vuestra poderosa mediación confiamos para obtener el
perdón de nuestros pecados y después la gloria eterna,
a fin de tener la felicidad de alabaros,
y de ensalzar la misericordia del Señor,
por los siglos de los siglos.
Amén.
domingo, 17 de enero de 2016
ENERO-2016
Continuamente te rezamos, Señor, por nuestra madre.
La recordamos con paz y con amor ante Ti,
seguros de que ella vive,
como estamos seguros de que vives Tú
y de que tu amor dura para siempre.
La recordamos cuando estaba entre nosotros...
A veces, nos parece sentir el calor y el sosiego
de su presencia protectora como cuando vivía aquí,
mucho más para nosotros que para sí misma.
Dale, Señor, tu amor, dale tu vida.
Dale tu paz.Tenla muy cerca de Ti.
Sea feliz y ruegue ante Ti por nosotros.
Ayúdanos a vivir lo que ella nos enseño,
más con amor que con palabras.
A rezarte como ella, a quererte como ella,
a hacer de Ti y de los demás, igual que ella
el sentido de nuestra vida.
Y si por descuido o por debilidad en algo te faltó,
perdónala, Tú que sabes lo que es ser Padre y Madre
y conoces como nadie el amor
y el perdón sin medida ni límites...
Perdónale sus faltas por lo mucho que amó a todos.
Gracias, Señor, por esta oración que nos llena de paz
en el recuerdo de nuestra madre.
A m é n.
sábado, 19 de diciembre de 2015
ORACION A NUESTRA SEÑORA EL SABADO ANTES DE NAVIDAD
El sábado es tradicionalmente el día dedicado a la Virgen María, por ello compartimos esta oración mariana que se puede rezar el sábado anterior de Navidad para darle gracias a aquella que lo dio todo por darnos al Reconciliador y para que, por su intercesión, Jesús también nazca en nuestros corazones.

La familia se reúne en un lugar apropiado de la casa, en torno a una imagen de Santa María.
Todos santiguándose dicen:
En el nombre del Padre,
del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Luego el padre de familia explica a todos los presentes el sentido de esta liturgia con las siguientes palabras:
Al dar gracias a Dios que nos ha dado a su Hijo,
debemos dar gracias también a la virgen María.
Con su "Sí" a las palabras del Arcángel, por obra del
Espíritu Santo, se convirtió en la Madre de Dios y en
Madre nuestra, y en la noche de Belén "irradió sobre
el mundo la luz eterna, Jesucristo nuestro Señor".
Demos gracias a Santa María porque Ella lo dio todo
por nuestra reconciliación y pidámosle para que
nuestros corazones estén siempre dispuestos a
acogerla y con Ella a su Divino Hijo.
Luego la madre de familia dice la siguiente oración:
Gracias por ser Santa María.
Gracias por haberte abierto a la gracia, y a la escucha de la Palabra, desde siempre.
Gracias por haber acogido, en tu seno purísimo, a quien es la Vida y el Amor.
Gracias por haber mantenido tu "Hágase" a través de todos Los acontecimientos de tu vida.
Gracias por tus ejemplos dignos de ser acogidos y vividos
Gracias por tu sencillez, por tu docilidad, por esa magnífica sobriedad, por tu capacidad de escucha, por tu reverencia, por tu fidelidad, por tu magnanimidad, y por todas aquellas virtudes que rivalizan en belleza entre sí y que Dios nos permite atisbar en Ti.
Gracias por tu mirada maternal, por tus intercesiones, tu ternura, tus auxilios y orientaciones.
Gracias por tantas bondades. En fin, gracias por ser Santa María, Madre del Señor Jesús y nuestra.
Amén.
Mirando a la imagen de la Virgen, la familia eleva la siguiente súplica común
Invoquemos al Señor Jesús,
Reconciliador del mundo,
recurriendo confiados a la intercesión de su Santa Madre.
Digamos a cada invocación:
R. Que tu Santa Madre, Señor,
interceda por nosotros.
Sálvanos, Señor, por tu nacimiento en Belén, R.
Sálvanos, Señor, por tu presentación en el templo, R.
Sálvanos, Señor, por tu santo bautismo, R.
Sálvanos, Señor, por tu pasión y tu cruz, R.
Sálvanos, Señor, por tu muerte y sepultura, R.
Sálvanos, Señor, por tu santa resurrección, R.
Sálvanos, Señor, por tu gloriosa ascensión, R.
Sálvanos, Señor, por tu don del Espíritu Santo, R.
Sálvanos, Señor, cuando vengas en la gloria, R.
Concede al Santo Padre, el Papa Francisco, vida y salud y renuevalo en su ministerio y en su santidad de vida
Ilumina las mentes de los gobernantes en la búsqueda del bien común, de la paz y la reconciliación.
/ R. Que interceda por ellos tu Santa Madre.
Escucha el llanto de los que sufren, la oración de los perseguidos a causa de su fe, la invocación de las víctimas inocentes.
/ R. Que interceda por ellos tu Santa Madre.
Guía a la conversión a cuantos se han alejado de ti.
/ R. Que interceda por ellos tu Santa Madre.
Muestra la luz de tu rostro a cuantos te buscan con sinceridad de corazón.
/ R. Que interceda por ellos tu Santa Madre.
Y finalmente, ayúdanos Madre nuestra a que nuestro
hogar sea como el de Nazaret, un cenáculo de
comunión en el amor.
Y toda la familia reza a continuación la siguiente
oración:
Bajo tu protección nos acogemos,
Santa Madre de Dios;
no deseches las súplicas
que te dirigimos en nuestras necesidades;
antes bien, líbranos siempre de todo peligro,
oh Virgen gloriosa y bendita.
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entre los brazos de la Virgen Madre a tu Hijo,
gloria de Isabel y luz de los pueblos;
haz que en la escuela de María
aprendamos a adherirnos al Señor Jesús
y reconozcamos en Él al único Salvador
del mundo ayer, hoy y siempre.
Él vive y reina por los siglos.
Amén.
Y todos santiguándose dicen finalmente:
En el nombre del padre,
del hijo y del espíritu Santo.
Amén.
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