domingo, 7 de mayo de 2017

OFRENDA FLORAL A LA SANTISIMA VIRGEN DE LA CARIDAD DEL NAVARIEGU 2017












Acuérdate, ¡oh piadosísima Virgen de la Caridad del Navariegu!, que jamás se ha oído decir que ninguno que haya acudido a tu patrocinio, implorado tu auxilio, o pedido tu socorro, haya sido abandonado de ti. Animado por esta confianza, vengo a Ti, me refugio en Ti, yo pecador gimo delante de ti. No quieras, ¡oh Madre del Verbo Eterno!, despreciar mis súplicas; antes bien, escúchalas favorablemente, y haz lo que te suplico. Amén.




Bajo tu amparo nos acogemos,
 Santa Madre de Dios,
 no desoigas la oración de tus hijos necesitados
 y líbranos de todo peligro,
 ¡oh siempre Virgen, gloriosa y bendita!

FLORES PARA LA VIRGEN

¿Por quién hizo Dios las flores, si no las hizo por Ti?
Sugerencias de obsequios espirituales que se pueden ofrecer al Señor, por medio de la Virgen, para cada día del mes de mayo.

N. Recibe, Madre, las flores de nuestro amor y nuestra alegría.

R. Para que tu gozo sea cumplido.

 1. Prontitud para el trabajo, empezando por levantarme sin pereza.
  2. Examinar mi devoción a la Virgen y cómo la practico.
  3. Examinar mi consagración a Cristo y a su Corazón.
  4. Poner los medios para estar en gracia de Dios.
  5. Estudiar cómo debo guardar la pureza de pensamiento y obras.
  6. Procurar ser amable con los demás.
  7. Reflexionar si cumplo lo que Dios quiere de mi.
  8. Aceptar algo del Magisterio, o de la Religión, que me moleste.
  9. Hablar de la Virgen.
 10. Recordar algo que me desagrade de otros, y disculparlos.
 11. Repetir mi juramento cristiano de lealtad a Cristo y al Papa.
 12. Estar un rato comparando mi vida con la de María.
 13. Desprenderme de algo en beneficio de otra persona.
 14. Hacer con especial cuidado el examen de la noche.
 15. Hacer con especial cuidado el ofrecimiento de obras.
 16. Comulgar pidiendo fortaleza en las tentaciones.
 17. Proponer hacer los cinco primeros sábados.
 18. Recitar con devoción el Ángelus.
 19. Visitar algún enfermo.
 20. Rezar todos los días las tres Avemarías al levantarme y acostarme.
 21. Dar un donativo para alguna necesidad.
 22. Encomendar a la Virgen mis dificultades y aceptar su decisión.
 23. Pedir al Ángel de la guarda remordimiento por mis pecados de omisión.
 24. Ofrecer algunas mortificaciones por el fruto de mi apostolado.
 25. Descubrir en qué tengo respeto humano, y vencerlo.
 26. Ver si todas mis lecturas y espectáculos los aprobará la Virgen.
 27. Meditar un rato en el valor de la castidad.
 28. Revisar si en todas mis ocupaciones y diversiones imito a Cristo.
 29. Pensar con alegría en el cielo, y prepararme para la muerte, quizá repentina.
 30. Rezar el Rosario con devoción.
 31. Quitar de mi algo que moleste a los demás.

V. Guarda en tu corazón las flores que te ofrecemos.
R. Para que ahora y siempre nuestro amor y nuestra alegría, nuestra castidad y nuestra esperanza, sean la prenda bendita de tu gozo y del nuestro.



 ORACIÓN FINAL
Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea,
 pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza;
 a Ti, celestial Princesa, Virgen sagrada María,
 te ofrezco desde este día alma, vida y corazón.
 ¡Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía!













sábado, 29 de abril de 2017

Mes de Mayo Virgen de la Caridad












MES DE MAYO
ORACIÓN INICIAL DEL MES DE MARÍA

 Oh! María, durante el bello mes que te está consagrado todo resuena con tu nombre y alabanza. Tu santuario resplandece con nuevo brillo y nuestras manos te han elevado un trono de gracia y de amor, desde donde presides nuestras fiestas y escuchas nuestras oraciones y votos.

 Para honrarte hemos esparcido frescas flores a tus pies y adornado tu frente con guirnaldas y coronas. Mas, ¡oh María!, no te das por satisfecha con estos homenajes; hay flores cuya frescura y lozanía jamás pasan y coronas que no se marchitan. Éstas son las que esperas de tus hijos, porque el más hermoso adorno de una madre es la piedad de sus hijos, y la más bella corona que pueden depositar a sus pies es la de sus virtudes.

 Sí, los lirios que tú nos pides son la inocencia de nuestros corazones. Nos esforzaremos pues, durante el curso de este mes consagrado a tu gloria, ¡oh virgen Santa!, en conservar nuestras almas puras y sin mancha, y en separar de nuestros pensamientos deseos y miradas, aún la sombra misma del mal.

 La rosa cuyo brillo agrada a tus ojos es la caridad, el amor a Dios y a nuestros hermanos. Nos amaremos pues, los unos a los otros como hijos de una misma familia cuya madre eres, viviendo todos en la dulzura de una concordia fraternal.

 En este mes bendito procuraremos cultivar en nuestros corazones la humildad, modesta flor que te es tan querida, y con tu auxilio llegaremos a ser puros humildes, caritativos, pacientes y resignados.

 ¡Oh María!, has producir en el fondo de nuestros corazones todas estas amables virtudes. Que ellas broten, florezcan y den al fin fruto de gracia, para poder ser algún día dignos hijos de la más santa y de la mejor de las madres.

 Amén













domingo, 5 de marzo de 2017

CUARESMA 2017 MARZO











María: la liturgia nos presenta en este tiempo a la Virgen como modelo de creyente que medita y escucha la Palabra de Dios. 





María, obediente a la voluntad del Padre, camina también Ella hacia la cruz. 




María: ha sido vista así por la tradición cristiana muy cerca a la cruz. Es verdad que existe un ropaje que nos dificulta ver a María como creyente obediente al Padre, creyente que hace también un camino de fe y de subida a Jerusalén. La presencia de las procesiones cuaresmales, la presencia de María en esas procesiones, con tanta fuerza, responde a una teología válida: María sentida y celebrada como creyente fiel, como compañera privilegiada del Hijo que se entrega. Catequesis y celebración tienen el deber de realizar el deber que subyace. 




 María: en el camino cuaresmal, la figura de María aparece con sobriedad, con discreción, con sigilo, casi de puntillas. El centro de la cuaresma es la profesión bautismal y los compromisos que ella supone. En definitiva, el centro cuaresmal es la preparación a la pascua. En el camino, como una más, pero como creyente significativa, está María. No es un adorno cuaresmal. Es un modelo. Ella ha recorrido también ese camino. Como lo recorrió su Hijo, como lo tiene que recorrer cualquiera que sea seguidor de Cristo. 







lunes, 13 de febrero de 2017














NUEVE BENDICIONES AFECTUOSAS
A LA VIRGEN MARÍA


 ¡Oh Santísima Virgen María! sea una y mil veces bendito vuestro purismo seno, en que por nueve meses hizo su morada el Hijo de Dios, hecho hombre por dar salud a mi alma.

 Avemaría. 

 ¡Oh Santísima Virgen María! sean una y mil veces benditos vuestros pechos virginales, con cuya leche se alimentó el Hijo de Dios, hecho hombre por dar salud a mi alma.
 Avemaría. 

 ¡Oh Santísima Virgen María! sea una y mil veces bendito vuestro maternal regazo en que reposó y durmió dulcemente el hijo de Dios, hecho hombre por dar salud a mi alma. Avemaría. 

 ¡Oh Santísima Virgen María! sean una y mil veces benditos vuestros santísimos brazos, que llevaron, abrazaron y tiernamente estrecharon al Hijo de Dios, hecho hombre por dar salud a mi alma.
 Avemaría. 

 ¡Oh Santísima Virgen María! sean una y mil veces benditas vuestras hermosísimas manos, que acariciaron y cuidadosamente sirvieron al Hijo de Dios, hecho hombre por dar salud a mi alma.
 Avemaría. 

 ¡Oh Santísima Virgen María! sean una y mil veces benditos vuestros ojos virginales que con tanto deleite se recrearon contemplando el rostro del Hijo de Dios, hecho hombre por dar salud a mi alma.
 Avemaría. 

 Oh Santísima Virgen María! sean una y mil veces benditos vuestros oídos castísimos, que con tanta frecuencia oyeron el dulce nombre de Madre de la boca del Hijo de Dios, hecho hombre por dar salud a mi alma.
 Avemaría. 

 Oh Santísima Virgen María! sean una y mil veces benditos vuestros candidísimos labios, que con gozo inexplicable imprimieron tiernos ósculos en el Hijo de Dios, hecho hombre por dar salud a mi alma.
 Avemaría. 

 ¡Oh Santísima Virgen María! sea una y mil veces bendita vuestra lengua angelical, que sin cesar alabó y llamó hijo querido al Hijo de Dios, hecho hombre por dar salud a mi alma.
 Avemaría.









domingo, 12 de febrero de 2017


Para el mes de febrero, el Papa Francisco 

propone rezar por los marginados, los 


refugiados, las personas pobres, en 


definitiva por todos los excluidos, para 


que "encuentren acogida y apoyo en 


nuestras comunidades”.




“Queridos hijos, vosotros que os esforzáis en ofrecer cada día de vuestra vida a mi Hijo, vosotros que procuráis vivir con Él, vosotros que oráis y os sacrificáis, vosotros sois la esperanza en este mundo inquieto. Vosotros sois los rayos de la luz de mi Hijo, el evangelio vivo, y sois mis queridos apóstoles del amor. Mi Hijo está con vosotros, Él está con los que piensan en Él, con los que oran, pero de la misma manera, Él espera pacientemente a los que no lo conocen. Por eso vosotros, apóstoles de mi amor, orad con el corazón y mostrad con las obras el amor de mi Hijo. Esta es la única esperanza para vosotros, este es el único camino hacia la vida eterna. Yo, como Madre, estoy aquí con vosotros. Vuestras oraciones dirigidas a mí, son para mí las más bellas rosas de amor. No puedo no estar allí donde siento el perfume de rosas. Hay esperanza. Os doy las gracias”







“¡Queridos hijos! Hoy os invito a orar por la paz. Paz en los corazones, paz en las familias y paz en el mundo. Satanás es fuerte y quiere poneros a todos en contra de Dios, haceros regresar a todo lo que es humano y destruir en los corazones todo sentimiento hacia Dios y las cosas de Dios. Vosotros, hijos míos, orad y luchad contra el materialismo, el modernismo y el egoísmo que el mundo os ofrece. Hijos míos, decidíos por la santidad, y yo, con mi Hijo Jesús, intercedo por vosotros. Gracias por haber respondido a mi llamada”





















lunes, 9 de enero de 2017

         













María, hija de Israel, tú has proclamado la misericordia ofrecida a los hombres, de edad en edad,
 por el amor misericordioso del Padre.
María, Virgen Santa, Sierva del Señor, tú has llevado en tu seno el fruto precioso de la Misericordia divina.
María, tú que has guardado en tu corazón las palabras de salvación, testimonias ante el mundo
 la absoluta fidelidad de Dios a su amor.
María, tú que seguiste a tu Hijo Jesús hasta el pie de la cruz con el fiat de tu corazón de madre, 
te adheriste sin reserva al servicio redentor.
María, Madre de misericordia, 
muestra a tus hijos el Corazón de Jesús,
 que tú viste abierto para ser siempre fuente de vida.
María, presente en medio de los discípulos, tú haces cercano a nosotros el amor vivificante de tu Hijo resucitado.
María, Madre atenta a los peligros y a las pruebas de los hermanos de tu Hijo, tú no cesas de conducirles por el camino de la salvación.









domingo, 11 de diciembre de 2016

VIRGEN DE LA CARIDAD PARA LA FESTIVIDAD DE GUADALUPE 12 DE DICIEMBRE 2016





Virgen Santísima de Guadalupe, Madre de Dios, Señora y Madre nuestra! Venos aquí postrados ante tu santa imagen, que nos dejaste estampada en la tilma de Juan Diego, como prenda de amor, bondad y misericordia.
Aún siguen resonando las palabras que dijiste a Juan con inefable ternura: "Hijo mío queridísimo, Juan a quien amo como a un pequeñito y delicado," cuando radiante de hermosura te presentaste ante su vista en el cerro del Tepeyac.
Haz que merezcamos oír en el fondo del alma esas mismas palabras.
Sí, eres nuestra Madre; la Madre de Dios es nuestra Madre, la mas tierna, la mas compasiva. Y para ser nuestra Madre y cobijarnos bajo el manto de tu protección te quedaste en tu imagen de Guadalupe.
Virgen Santísima de Guadalupe, muestra que eres nuestra Madre. Defiéndenos en las tentaciones, consuélanos en las tristezas, y ayúdanos en todas nuestras necesidades. En los peligros, en las enfermedades, en las persecuciones, en las amarguras, en los abandonos, en la hora de nuestra muerte, míranos con ojos compasivos y no te separes jamás de nosotros.



Un Padre Nuestro, Ave María y Gloria...en agradecimiento por el milagroso Retrato, milagro y continuo testimonio.






Oh Purísima Virgen de Guadalupe alcánzame de tu Divino Hijo el perdón de mis pecados, bendición para mi trabajo, remedio a mis enfermedades y necesidades y todo lo que tu creas conveniente pedir para mi y mi familia.
Oh Santa Madre de Dios! no desprecies las suplicas que te dirigimos en nuestras necesidades, antes líbranos de todos los peligros.
Oh Virgen llena de gloria y bendición! Por Cristo Nuestro Señor, Amén.
















jueves, 8 de diciembre de 2016

FESTIVIDAD DE LA INMACULADA CONCEPCION DE MARIA 8 DE DICIEMBRE DE 2016








Virgen Santa e Inmaculada,
a Ti, que eres el orgullo de nuestro pueblo
y el amparo maternal de nuestra ciudad,
nos acogemos con confianza y amor.
Eres toda belleza, María.
En Ti no hay mancha de pecado.
Renueva en nosotros el deseo de ser santos:
que en nuestras palabras resplandezca la verdad,
que nuestras obras sean un canto a la caridad,
que en nuestro cuerpo y en nuestro corazón brillen la pureza y la castidad,
que en nuestra vida se refleje el esplendor del Evangelio.
Eres toda belleza, María.
En Ti se hizo carne la Palabra de Dios.
Ayúdanos a estar siempre atentos a la voz del Señor:
que no seamos sordos al grito de los pobres,
que el sufrimiento de los enfermos y de los oprimidos no nos encuentre distraídos,
que la soledad de los ancianos y la indefensión de los niños no nos dejen indiferentes,
que amemos y respetemos siempre la vida humana.
Eres toda belleza, María.
En Ti vemos la alegría completa de la vida dichosa con Dios.
Haz que nunca perdamos el rumbo en este mundo:
que la luz de la fe ilumine nuestra vida,
que la fuerza consoladora de la esperanza dirija nuestros pasos,
que el ardor entusiasta del amor inflame nuestro corazón,
que nuestros ojos estén fijos en el Señor, fuente de la verdadera alegría.
Eres toda belleza, María.
Escucha nuestra oración, atiende a nuestra súplica:
que el amor misericordioso de Dios en Jesús nos seduzca,
que la belleza divina nos salve, a nosotros, a nuestra ciudad y al mundo entero.
Amén.




























sábado, 12 de noviembre de 2016

46 Rosarios en honor a la Virgen de Guadalupe.












El origen de esta devoción es muy antiguo. Data del siglo XIX. En sus inicios se comenzaba esta Devoción con una verbena en el Jardín del Santuario.
¿Porqué 46 rosarios? Es un número simbólico para representar el número de estrellas impresas en el manto de la imagen de Guadalupe. La devoción se conserva hasta el día de hoy; como todo encuentro de fe, es una práctica agradable a Dios y por su medio consta que se han alcanzado muchos favores.
Esta venerable tradición enlaza el mes de octubre, dedicado al santo rosario, a partir del día 28, con la fiesta de Santa María de Guadalupe, 12 de diciembre hasta sumar cuarenta y seis rosarios.

(LOS NOMBRES DE LAS 46 ESTRELLAS, SE MENCIONAN AL FINAL).

EL ROSARIO:


Es la devoción mariana que ha gozado de más preferencias en la piedad popular y ha sido más recomendada por la Iglesia. Consiste en meditar veinte episodios o misterios de la vida, pasión y muerte de Cristo (incluyendo los Misterios Luminosos sugeridos por el Papa Juan Pablo II.) relacionados con Santa María, intercalando en cada misterio un Padre Nuestro y diez Aves Marías. El rosario, además de cultivar, orientar y alimentar nuestra fe en Cristo nos ayuda a profundizar la trascendencia del hecho guadalupano y nos permite sentir la presencia amorosa de Nuestra Madre para su pueblo mexicano.
“El Rosario nos transporta místicamente junto a María, dedicada a seguir el crecimiento humano de Cristo en la casa de Nazaret. Eso le permite educarnos y modelarnos con la misma diligencia, hasta que Cristo “sea formado” plenamente en nosotros (cfr. Gál. 4,19)”. (El Rosario de la virgen María n. 15)

GUÍA PARA PRACTICAR ESTA DEVOCIÓN:
† Por la Señal de la Santa Cruz † de nuestros enemigos, † líbranos Señor, Dios nuestro.
† En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

ACTO DE CONTRICIÓN:
Señor Jesucristo, que por mi amor quisiste nacer en un pesebre y morir en la cruz, ¡qué grande ha sido mi deslealtad! ¡qué grande mi atrevimiento cada vez que he faltado a tu ley de amor! Tú, Señor, mostrándote misericordioso conmigo te manifiestas Dios, pues en tu ser infinito cabe infinita bondad. Imploro tu perdón tanto más necesario cuanto más pecador me confieso.
¡Perdón, Señor mío! Te ofendí y al considerarlo siento gran tristeza, pero al verte en la cruz, mi confianza renace, por eso, desde el fondo de mi alma, te digo como el salmista: ¡Apiádate de mi Dios mío según tu gran misericordia! Amén.

OFRECIMIENTO:
Acuérdate, ¡Oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a tu protección, implorando tu asistencia y reclamando tu socorro, haya sido desamparado de ti. Animado por esta confianza, a ti acudo, oh Madre, Virgen de Vírgenes, y gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante tu presencia soberana. Oh Madre de Dios, no deseches mis súplicas, antes bien, escúchalas y acógelas benignamente. Amén.

PADRE NUESTRO:
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.

AVE MARÍA:
Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

GLORIA:
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

JACULATORIAS:
V. Mi corazón en amarte eternamente se ocupe.
R. Y mi lengua en alabarte, Madre mía de Guadalupe.

V. San Juan Diego, predilecto de María.
R. Oye benigno mi ruego y sé tú mi protector y guía.

LOS MISTERIOS GOZOSOS: (lunes y sábado).
La Encarnación del Hijo de Dios.
La visita de la Santísima Virgen a su prima santa Isabel.
El nacimiento del Hijo de Dios en Belén.
La presentación del niño Jesús al templo.
El niño Jesús perdido y encontrado en el templo.

LOS MISTERIOS DOLOROSOS: (martes y viernes).
La oración en el huerto de los olivos.
La flagelación del Señor.
La coronación de espinas.
Jesús con la cruz a cuestas.
Jesús muere en la cruz.

LOS MISTERIOS GLORIOSOS: (miércoles y domingo).
La Resurrección del Señor.
La ascensión del Señor a los cielos.
La venida del Espíritu Santo.
La asunción de la Santísima Virgen María a los cielos.
La coronación de la Virgen María como Reina de cielos y tierra.

LOS MISTERIOS LUMINOSOS: (jueves).
El Bautismo de Jesús en el Jordán.
La Autorevelación de Jesús en las Bodas de Caná.
Jesús anuncia el Reino de Dios y nos invita a la conversión.
La transfiguración del Señor.
La institución de la Eucaristía como expresión sacramental del Misterio Pascual.

EN CADA MISTERIO DEL SANTO ROSARIO SE REZA UNA PLEGARIA: Primer Misterio: Primera Plegaria, Segundo Misterio: Segunda Plegaria, y así sucesivamente.

PRIMERA PLEGARIA:
Madre nuestra, te suplicamos que en las horas amargas de la vida, cuando la angustia y la aflicción nos lastimen, sepamos escuchar en lo íntimo del alma tu voz consoladora, como el dichoso Juan Diego en el Tepeyac. Concede a quienes contemplamos con fe tu bendita imagen de Guadalupe gozar por anticipado la felicidad que en la casa del Padre nos espera, a cambio de lo cual aceptamos sobrellevar con firmeza los trabajos que Dios nos enviare. Amén.
Rezar: Padre Nuestro – 10 Aves Marías – Gloria al Padre... – Mi corazón en amarte... – San Juan Diego...

SEGUNDA PLEGARIA:
Madre de Dios y Madre nuestra, te pedimos que así como en el Tepeyac te dignaste salir al encuentro de Juan Diego temeroso y apocado que te rehuía, te dignes asistirnos con tu presencia materna en el trance de la muerte y consolarnos en la agonía. De tu valiosa solicitud esperamos la dicha de contemplar a Dios tal y como es por toda la eternidad. Amén.
Rezar: Padre Nuestro – 10 Aves Marías – Gloria al Padre... – Mi corazón en amarte... – San Juan Diego...

TERCERA PLEGARIA:
Madre de todos los hombres, te suplicamos que así como consolaste a Juan Diego, abatido por la enfermedad que minaba la salud y fuerza de su tío, acudas en auxilio nuestro cuantas veces nos apartemos de la virtud y atentemos contra el amor. Madre Santa, que resuene en nuestros oídos aquel ¿A dónde vas, hijo mío?, que dijiste a Juan Diego y que al oírlo dejemos el camino de la mentira, del fraude, la irresponsabilidad y comencemos de nuevo a servir a Dios Amén.
Rezar: Padre Nuestro – 10 Aves Marías – Gloria al Padre... – Mi corazón en amarte... – San Juan Diego...

CUARTA PLEGARIA:
Madre de los mexicanos, te suplicamos que así como brotaron rosas frescas y fragantes en el árido Tepeyac y se imprimía tu divina imagen en la tilma de Juan Diego, te dignes hacer florecer en nuestra alma el amor para que en ellas te retrates tú, purísima Madre, y podamos esperar con inquebrantable fe un tránsito feliz de esta vida a la eterna. Amén.
Rezar: Padre Nuestro – 10 Aves Marías – Gloria al Padre... – Mi corazón en amarte... – San Juan Diego...

QUINTA PLEGARIA:
Madre de los mártires, te suplicamos que, así como el neófito Juan Diego, tu embajador, se sintió tan hondamente solidario ante las necesidades de sus semejantes, y alcanzó por tu mediación ante Dios la salud de su afligido tío Juan Bernardino, te dignes alcanzarnos la gracia de vivir ese espíritu de servicio a los demás como verdaderos hermanos de Jesús. Amén.
Rezar: Padre Nuestro – 10 Aves Marías – Gloria al Padre... – Mi corazón en amarte... – San Juan Diego...

CONCLUIDOS LOS MISTERIOS, SE REZA LO SIGUIENTE:
V. ¡Oh Soberano santuario, sagrario del Verbo eterno!
R. Libra, Virgen, del infierno, a quienes rezan tu Santo Rosario

V. Emperatriz, poderosa, de los mortales consuelo.
R. Ábrenos, Virgen, el cielo, con una muerte dichosa.

V. Y danos pureza de alma.
R. Tú que eres tan poderosa.

V. Dios te salve María santísima, Estrella de la mañana, faro resplandeciente que nos conduce al puerto de salvación, luz divina que ilumina a los bienaventurados. Dios te salve María Santísima, hija de Dios Padre, virgen purísima y castísima antes del parto, en tus manos encomendamos nuestra fe para que la ilumines. Llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
R. Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, los pecadores, ahora, y en la hora de nuestra muerte. Amén.

V. Dios te salve María Santísima, vida de los santos, alegría de los ángeles, esperanza de los hombres, nube luminosa a cuyo seno bajó el Hijo de Dios. Dios te salve María Santísima, Madre de Dios Hijo, virgen purísima en el parto, en tus manos encomendamos nuestra esperanza para que la alientes. Llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
R. Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, los pecadores, ahora, y en la hora de nuestra muerte. Amén.

V. Dios te salve María Santísima, modelo de amor, lirio de pureza, imagen viva de castidad. Dios te salve María Santísima, esposa de Dios Espíritu Santo, virgen purísima después del parto, en tus manos encomendamos nuestra caridad para que la inflames, nuestras necesidades para que las remedies, nuestras almas para que las salves. Llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
R. Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, los pecadores, ahora, y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve María Santísima, océano de gracias, manantial de misericordia, soberana emperatriz del cielo y de la tierra. Dios te salve María Santísima, templo, trono y sagrario de la Santísima Trinidad. Virgen concebida sin la culpa del pecado original.
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida y dulzura y esperanza nuestra: Dios te salve.
A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos y, después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.
¡Oh clementísima! ¡oh piadosa! ¡oh dulce Virgen María!.
Ruega por nosotros santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las divinas gracias y promesas de nuestro Señor Jesucristo.
Amén.
De tus divinos ojos, oh María penden nuestras felicidades ¡Míranos, Señora, y no nos desampares!

L E T A N Í A
V. Señor, ten piedad de nosotros
R. Señor, ten piedad de nosotros
V. Cristo, ten piedad de nosotros
R. Cristo, ten piedad de nosotros
V. Señor, ten piedad de nosotros
R. Señor, ten piedad de nosotros

A las siguientes invocaciones vamos a responder: ¡RUEGA POR NOSOTROS!

Santa María.
Hija predilecta del Padre.
Madre del Verbo Encarnado.
Templo del Espíritu Santo.
Virgen purísima, preservada del pecado original.
María, hija fiel de Sión.
María, obediente, pobre y humilde.
María, llena de gracia y de todas las virtudes.
María, discípula perfecta de Cristo.
María, atravesada por la espada del dolor.
María, entregada al apóstol Juan y a todos nosotros.
María, imagen purísima de la iglesia.
Santa María de Guadalupe.
Mujer vestida del sol eterno.
Mujer coronada de Estrellas del cielo.
Mujer con la luna perecedera bajo tus pies.
Estrella de la Evangelización.
Madre del verdadero Dios por quien se vive.
Madre, tú que amparaste a Juan Diego y a los más pequeños.
Madre, tú que amparas a los indígenas, campesinos y obreros.
Madre, tú que amparas a los niños maltratados y abandonados.
Madre, tú que amparas a los enfermos, ancianos y presos.
Madre, tú que amparas la vida del niño no nacido.
Virgen, tú que comunicas el amor a la castidad y pureza.
Virgen, tú que comunicas la búsqueda de silencio y meditación.
Virgen, tú que comunicas el celo apostólico por una nueva Evangelización.
María, Reina del cielo y de todo el universo.
María, Reina de América.
Reina, tú que nos pides el respeto a toda vida humana.
Reina, tú que nos pides la obediencia a los derechos humanos.
Reina, tú que nos pides la real protección de los derechos humanos.
Reina, tú que nos pides la consagración a tu Corazón inmaculado.
Reina, tú que nos pides el rezo diario del santo rosario.
Reina, tú que comunicas la caridad con tus hermanos más indigentes.
Reina, tú que comunicas el deseo de la entrega total a Cristo y a su Iglesia.
Reina, tú que comunicas la superación de nuestros instintos egoístas.
Reina, tú que nos pides la reparación de tantos crímenes contra la vida del alma y del cuerpo.
Reina, tú que nos pides la solidaridad cristiana con los hermanos más pobres.
María, signo celestial de la caída final del maligno.
María, signo celestial que prepara la última venida de Cristo.
María, signo celestial de victoria sobre las herejías, sectas y el ateísmo.
María, signo celestial de consuelo y esperanza de nosotros peregrinos.
María, signo celestial de nuestra transformación gloriosa.
María, signo celestial de un nuevo cielo y una nueva tierra.

V. Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo
R. Perdónanos, Señor
V. Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo
R. Escúchanos, Señor
V. Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo
R. Ten misericordia de nosotros

ORACIÓN:
Dios misericordioso, que quisiste que tu Hijo unigénito proclamara desde la cruz como Madre nuestra, a su propia Madre, haz que tu Iglesia, por la mediación y cooperación maternal de la Virgen María, crezca cada día en santidad y atraiga a su seno a todas las naciones. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

ORACIÓN:
Bajo tu amparo nos acogemos, santa Madre de Dios, no desprecies las súplicas y oraciones que te hacemos en nuestras necesidades. Antes bien, líbranos de todos los peligros, oh Virgen gloriosa y bendita. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las divinas gracias y promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén.

CONSAGRACIÓN A MARÍA:
¡Oh señora mía! ¡Oh madre mía! Yo me ofrezco enteramente a ti, y en prueba de mi filial afecto, te consagro en este día, y pasa siempre, mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra todo mi ser. Ya que soy todo tuyo, ¡oh madre de bondad!, guárdame y defiéndeme como instrumento y posesión tuya. Amén.

ORACION FINAL:
Reina y Madre de los mexicanos:
Atraídos por el encanto de tu ternura maternal y tu solicitud hacia nosotros, venimos a consagrarte nuestras alegrías, penas, sacrificios, angustias y dolores.
Porque eres para todos los mexicanos una Madre que nos escucha, consuela y atiende nuestras necesidades.
Eres alivio en el dolor, luz que ahuyente nuestros temores; nos acoges siempre como a pequeñitos y delicados.
Nos consagramos totalmente a ti, y en ti depositamos nuestra confianza.

¡Santa María de Guadalupe, Reina de México, conserva nuestra fe y salva nuestra patria!



ESTOS SON LOS  NOMBRES DE LAS 46 ESTRELLAS:
28 octubre – Estrella.- MARAVILLOSA
29 octubre- Estrella.- ALEGRE
30 octubre- Estrella.- BELLA
31 octubre – Estrella.- SIEMPRE VIRGEN0
 1 noviembre – Estrella.- EVANGELIZADORA
02 noviembre – Estrella.- COMPASIVA
03 noviembre – Estrella.- MADRE NUESTRA
04 noviembre – Estrella.- SEÑORA NUESTRA
05 noviembre- Estrella.- MENSAJERA
06 noviembre- Estrella.- PACIENTE
07 noviembre- Estrella.- HUMILDE
 08 noviembre- Estrella.- PROMOTORA
 09 noviembre- Estrella.- COMPROMETIDA
10 noviembre- Estrella.- FIEL
11 noviembre- Estrella.- MADRE DE CRISTO
12 noviembre- Estrella.- PODEROSA
13 noviembre- Estrella.- DOLOROSA
14 noviembre- Estrella.- AGRADECIDA
15 noviembre- Estrella.- REINA DE LA ESPERANZA
16 noviembre- Estrella.- SOLIDARIA
17 noviembre- Estrella.- ACOGEDORA
 18 noviembre- Estrella.- EDUCADORA
19 noviembre- Estrella.- BONDADOSA
20 noviembre- Estrella.- CONSOLADORA
 21 noviembre- Estrella.- REINA DE LA UNIDAD
22 noviembre- Estrella.- REINA DE LA CONFIANZA
23 noviembre- Estrella.- OBEDIENTE
24 noviembre- Estrella.- RESISTENTE
25 noviembre- Estrella.- RESPETUOSA
26 noviembre- Estrella.- AMADA
 27 noviembre- Estrella.- DIALOGANTE
28 noviembre- Estrella.- TESTIGO
29 noviembre- Estrella.- REINA DE LA ALIANZA
30 noviembre- Estrella.- RECONCILIADORA
01 diciembre- Estrella.- SERVIDORA
02 diciembre- Estrella.- GUADALUPE
03 diciembre- Estrella.- MISIONERA
04 diciembre- Estrella.- ADMIRABLE
05 diciembre- Estrella.- LUZ
06 diciembre- Estrella.- CONFORTADORA
07 diciembre- Estrella.- AMABLE
08 diciembre- Estrella.- INMACULADA
 09 diciembre- Estrella.- FLOR DE FLORES
 10 diciembre- Estrella.- SEÑORA DEL CIELO
11 diciembre- Estrella.- ANIMADORA
12 diciembre- Estrella.- PERFECTA