viernes, 17 de febrero de 2012

DEL ORIENTE DE CUBA AL ORIENTE ASTURIANO: LA VIRGEN DE LA CARIDAD






“…De todas las imágenes de la Virgen de la Caridad, sea a mi entender la de rostro mas gracioso, dulce y más conmovedor…. la del Navariegu. Su ausencia total de hieratismo la hace cercana.
Representación morena de ojos majestuosos, mirada profunda, sonrisa serena que irradia confianza. Pura influencia criolla mezcla de creencias, razas y culturas, aglutinadora de esperanzas, superviviente en mil guerras, hace de esta imagen un perfecto receptáculo de lo humano y lo divino. Compañera del consuelo, la calma y la justicia, bálsamo para el alma.”


“Es de menuda envergadura, más pequeña que la cobrera. Sin peana ni corona mide unos 30 cm; preparada para ser vestida se presenta con atuendo policromado de vivos naranjas, dorados y amarillos de decoración primitiva. Toda la talla es tosca pero de gran belleza y expresividad, tiene los brazos abiertos en actitud de abrazar; su cabeza ligeramente inclinada y virada hacia su niño, que se muestra feliz en su brazo izquierdo, en su mano derecha sujeta con delicadeza una cruz. Su rostro asimétrico y su simplicidad en las formas hace que tenga distintas expresiones, dependiendo de la posición del que la observa, gana matices cuando se mira con detenimiento, esto, hace que se aprecie la belleza que irradia hacia afuera envolviéndola en un aura mística que la hace encantadora. Vestida, coronada y en su peana forma un icono rotundo; su forma triangular, sobre la esfera azul del mundo sustentada por tres ángeles, con la luna plateada a sus pies y coronada por el dorado sol…

En su altar está acompañada de sus tres Juanes sobre la canoa. Pintura sobre tabla que representa el encuentro, aquella mañana de 1612 en la bahía de Nipe.”


Este icono religioso está dotado de una rica simbología que lo hace entroncar o fusionarse con todas las creencias mágicas-religiosas de las culturas que lo adoptan.
La Caridad del Navariegu en concreto está cargada de energía desde sus comienzos y se ha ido potenciando a lo largo del tiempo lo que le hace ser un fortísimo “cemí” espiritual transmisor de gran fortaleza.




Simbología:
Media luna invertida.- símbolo de magia curativa y equivalencia con la culebra, emblema acuático, porque ésta renovaba su piel periódicamente.
Sol radiante - (fuego) la divinidad.
La tierra - la madre tierra.
El niño y la cruz - el principio y el fin, el nacimiento y la muerte.
Los tres Juanes en la canoa -el mestizaje (lo indígena, lo blanco y lo negro)
El triangulo en sus ropajes -Dios.
Lo dorado - el oro como riqueza (espiritual) y deidad.
El mar - (agua) en sus dos estados bravo y manso.

 

lunes, 6 de febrero de 2012

HIMNO A LA CARIDAD DEL COBRE




Salve, salve, delicias del cielo
Virgen pura, suprema beldad,
salve excelsa Patrona de Cuba
Madre hermosa de la Caridad.
Si de Cuba en las bellas comarcas
elegiste, Señora, un altar,
para hacer la mansión de prodigios
y a tus hijos de dichas colmar.
Cuando el llanto era el pan de tus hijos
y su vida terrible ansiedad,
eras tú, dulce Madre, la estrella,
que anunciabas la aurora de paz.
No abandones ¡oh! Madre, a tus hijos,
salva a Cuba de llantos y afán,
y tu nombre será nuestro escudo,
nuestro amparo, tus gracias serán.

                                                                                                             Autor: Félix Rafols.

miércoles, 1 de febrero de 2012

UN GRAN VIAJE http://www.palabranueva.net/













"El chofer de la Virgen"


por Yarelis Rico Hernandez / fotos: Orlando Marquez

Publicado con el consentimiento de http://www.palabranueva.net/

Si lo presentáramos como José Armando Fernández, pocos sabrían de quién se trata. Su nombre, aunque importa en esta historia, deja de ser relevante ante el apodo ganado después de acompañar a la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre en su peregrinar por Cuba, “desde la misma Punta de Maisí y hasta el mismísimo Cabo de San Antonio, de lado a lado”, como bien afirma este carismático santiaguero conocido como…

Durante los dieciséis meses que anduvo la imagen de la Caridad por Cuba, en un recorrido que acumuló 29 978 kilómetros, Armando le acompañó como su chofer, fue él quien la condujo por bateyes, pueblos, caseríos, ciudades, hospitales, escuelas, hogares maternos o de ancianos, centros penitenciarios, parques... Pero desde el inicio de la Peregrinación, a principios de agosto de 2010, Armando fue más que chofer, se mostró ante todos como celoso guardián de la Madre y Reina de Cuba. “Sí, mi relación con ella es muy especial. Le he cogido tanto afecto que no puedo, no puedo desprenderme de ella. Lo primero que pienso cuando la cargan es que puede caerse. Por eso busco yo mismo la mesa donde la van a colocar, y si ya la tiene, entonces la reviso. Me gusta, disfruto cargar a la Virgen, es como si estuviera más segura conmigo.

”Siempre he sido devoto a la Caridad del Cobre, pero este recorrido me ha removido mis sentimientos hacia ella. Ahora encuentro un Armando distinto, muy diferente; todavía soy impulsivo, pero he logrado controlar más mis impulsos. En ese cambio que he experimentado también ha influido la experiencia del contacto con las personas, especialmente con los curas, muchos de ellos extranjeros, que no conocen muy bien nuestras tradiciones”.

“Los montes me han sorprendido grandemente. La gente en las ciudades es más agresiva, tienen lo que dice monseñor Polcari, ‘fotomanía': tiran y tiran fotos. En el monte no es así, hay menos tiradera de fotos; allí la gente acoge a la Virgen con más devoción, más fuerza, con una fe muy sencilla pero muy pura, no con algarabía ni nada de eso… Y sí vi cámaras fotográficas en sitios intrincados. En un lugar sentí algo así como el ruido de un flashazo, y pensé que estaba relampagueando, pero no, era un joven encima de un caballo tirando fotos con una cámara digital.

”Aunque por lo general siempre hubo disciplina, en las ciudades se formaba cierto desorden cuando llegaba la Virgen, después, cuando empezaba a caminar, todo se calmaba. En Camagüey sí tuve que parar la procesión porque empezaron a tirarle flores y más flores a la Virgen. Me pusieron el carro repleto de flores, al punto que me resultaba difícil conducir. Me incomodé, paré la procesión y le dije a monseñor Juan García: ‘Que no me tiren una flor más'. Imagínate, lanzaban las flores con tallo y todo y la urna no estaba protegida como en este carro que recorrió La Habana. Monseñor habló y logró que las personas se calmaran, aunque no del todo”.

“Confieso que yo no esperaba ver lo que vi, la realidad superó lo que imaginé. El recorrido me dice tantas cosas, me habla de la fe que tienen los cubanos en la Caridad del Cobre, de la necesidad de tener esperanzas en algo o en alguien”.

“En un pueblo de Matanzas no pudimos hacer la procesión el día que estaba fijado, llovía mucho, una clase de aguacero que asustaba. Era un pueblo muy católico. Llegamos y tuvimos que guardar la imagen, ahí durmió. Al otro día, antes de salir, y sin nadie esperárselo, hice la procesión; pero saliendo del pueblo, en el parque, veo a un señor joven en silla de ruedas. Yo cogí el carro y me puse frente a él. Aquel muchacho empezó a llorar y yo me puse a llorar con él. Recuerdo también a una niña, como de dos añitos, en La Yaya, Guantánamo. Ya nos llevábamos a la Virgen y me dijo: ‘Señor, pero ya se la llevan'. Ese rostro se me quedó en el alma.

“Déjame decirte, primero, que por cuidar a la Virgen inventé un montón de estrategias como chofer. Hubo sitios donde sentí miedo manejar, yo creo que hasta pánico. En Baracoa, por ejemplo, hay muchas elevaciones, y te encuentras con precipicios a ambos lados de la carretera. En Cienfuegos tuvimos que encaramar la Virgen en una loma para que la vieran los presos, porque no nos dejaron pasar a la prisión. Pensé subirla encima del carro, pero no alcanzarían a verla bien. Entonces aprovechamos un camión que pasaba por el lugar, hablamos con el chofer y subimos la urna encima del camión.

”En Camagüey también me pasó algo gracioso con el padre Castor, un sacerdote de Florida. Una tarde salí con él y monseñor Juan García para una comunidad. Antes de salir nos dijo algo para orientarnos: ‘Miren, ustedes van a ver un patico encima de una piedra, en medio de un río, por ahí cogemos para el pueblo'. Por supuesto que nos perdimos, nunca apareció el río, tampoco la piedra y mucho menos el dichoso patico. Fuimos hasta lo último de Florida. Llegamos a la comunidad como a las doce de la noche, y estaba prevista la visita para la nueve. Pero nadie se fue, todo el mundo estaba esperando a la Virgen”.
  
DESDE AQUI AGRADECEMOS A   http://www.palabranueva.net/   SU AMABILIDAD A COMPARTIR CON NOSOTROS ESTE HERMOSO TESTIMONIO Y LAS FOTOS DE ESTE VIAJE IINNOLVIDABLE
LA CARIDAD NOS UNE

sábado, 28 de enero de 2012





“Fuéle preguntado cómo se llama, de dónde es natural, qué edad, estado y oficio tiene. Dijo: que se llama Juan Moreno, negro esclavo, natural de este dicho lugar, y que es de edad de ochenta y cinco años y casado. Y esto responde. Preguntado, declare lo que sabe en razón de la aparición de Nuestra Señora Caridad y Remedios. Dijo que sabe este declarante que siendo de diez años de edad fue por ranchero a la Bahía de Nipe, que es en la vanda del norte de esta Isla de Cuba, en compañía de Rodrigo de Hoyos y Juan de Hoyos, que los dos eran hermanos y indios naturales, los cuales iban a coger sal y habiendo ranchado en Cayo Francés que está en medio de dicha Bahía de Nipe para con buen tiempo ir a la salina, estando una mañana la mar en calma salieron de dicho Cayo Francés, antes de salir el sol los dichos, Juan y Rodrigo de Hoyos, y este declarante. Embarcados en una canoa para la dicha salina y apartados de dicho Cayo Francés, vieron una cosa blanca sobre la espuma del agua que no distinguieron lo que podría ser, y acercándose más les pareció pájaro y ramas secas. Dijeron dichos indios, parece una niña, y en estos discursos, llegados reconocieron y vieron la imagen de Nuestra Señora de la Virgen Santísima, con un niño Jesús en los brazos sobre una tablita pequeña, y en dicha tablita unas letras grandes las cuales leyó dicho Rodrigo de Hoyos y decían: ‘Yo soy la Virgen de la Caridad’, y siendo sus vestiduras de ropaje se admiraron que no estaban mojadas. Y en estos llenos de gozo y alegría, cogiendo solo tres tercios de sal se vinieron para el Hato de Barajagua donde estaba Miguel Galán, Mayoral de dicho Hato y le dijeron lo que pasaba, de haber hallado a Nuestra Señora de la Caridad. Y el dicho Mayoral muy contento y sin dilación envió luego a Antonio Angola con la noticia de dicha Señora al Capitán Don Francisco Sánchez de Moya, que administraba las minas de dicho lugar, para que dispusiese lo que había que hacer, y mientras llegaba la noticia pusieron en la casa de vivienda de dicho Hato un altar de tablas, y en él a la Virgen Santísima, con luz encendida, y con la referida noticia, el dicho Capitán, Don Francisco Sanchez de Moya, envió orden al dicho Mayoral Miguel Galván que viese una casa de dicho Hato, y que allí pusiese la imagen de Nuestra Señora de la Caridad, y que siempre la tuviese con luz”: Fragmento de la Audiencia de Santo Domingo —pliego 363— en el cual, Juan Moreno —75 años después— relata, bajo juramento eclesiástico, cómo fue hallada la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre. Pergamino encontrado por el historiador cubano Leví Marrero (Santa Clara, 1911–Puerto Rico, 1995) en el Archivo de Indias de Sevilla




pinturas de Dennis Gallardo








sábado, 21 de enero de 2012

Morena mía. Una guajira de Luis Llaguno




Ay, Morena mía
Virgen del Cobre
Mujer del mar
No te olvides de mi pueblo
Danos tu bondad.
Ay, Morena mía
Virgen mambisa
Mujer del mar
Te pedimos en este canto
Toda tu caridad.
Y si puedes, Madre mía
Fortalece mi misión
Danos la salud del alma
Para trasmitir tu luz
Y que pueda acompañarte
Junto al que sudando va
Y que podamos consolarte
En el que sufriendo está.
Danos siempre de tu calma
Si abate la confusión
No permitas el fracaso
Por nuestra falta de amor.
Y si no es pedirte mucho
Dale hoy tu bendición
Al Caimán de mi Caribe
A este pedazo de sol.



miércoles, 21 de diciembre de 2011

ORACIÓN
A LA VIRGEN DE LA CARIDAD DEL COBRE
CON OCASIÓN DEL IV CENTENARIO
DEL HALLAZGO DE SU VENERADA IMAGEN


                     Virgen de la Caridad del Cobre,
                     hija amada del Padre,
                     Madre del Señor Jesús,
                     templo del Espíritu Santo
                     y Madre de todos los cubanos.
                     Al celebrar con alegría el cuarto centenario
                     de la presencia de tu bendita imagen en nuestra tierra cubana,
                     te alabamos y te damos gracias
                     por ser regalo de Dios para nuestro pueblo,
                     por peregrinar con nosotros mostrándonos a Jesús,
                     por animar siempre a la Iglesia
                    que guiada por el Espíritu Santo, quiere servir a su pueblo.
                    María de la Caridad, mujer creyente, fortalécenos en la fe;
                    maestra de esperanza, enséñanos a vivir esperanzados;
                    reina y señora de la caridad,
                    muéstranos el sendero del amor,
                    del perdón y la reconciliación entre todos los cubanos.
                    Acompáñanos en la oración,
                    enséñanos el camino de la conversión,
                    ayúdanos en el compromiso y en el servicio a los hermanos,
                    especialmente a los que más sufren.
                    Madre de la Caridad, que eres signo y vínculo de unidad,
                    te suplicamos por todos tus hijos
                    que, desde dentro y fuera de la patria, desean lo mejor para Cuba,
                    te miran como símbolo de cubanía,
                    y sienten que la Caridad nos une.
                   Cuídanos y protégenos, líbranos de todo mal.
                   Contigo, primera discípula y misionera,
                   queremos seguir anunciando a Cristo
                   como el Camino, la Verdad y la Vida
                   para que nuestro pueblo, en Él,
                   tenga vida abundante, verdadera y eterna.
                   Santa María, Virgen de la Caridad del Cobre,
                   ruega por nosotros a Dios.
                                                                                                Amén.



viernes, 28 de octubre de 2011

AJUAR QUE ESTRENARA LA VIRGEN EN 2012 PARA CONMEMORAR EL IV CENTENARIO DE LA CARIDAD DEL COBRE. I

MANTO DE SEDA TRES OROS Y CRISTAL                                                                                   





Detalle del manto      

AJUAR QUE ESTRENARA LA VIRGEN EN 2012 PARA CONMEMORAR EL IV CENTENARIO DE LA CARIDAD DEL COBRE. II

MANTO DE TERCIPELO BLANCO ORO Y CRISTAL